TARRAGONA CAPITAL

Preciosa vista del anfiteatro romano, la playa, el Balcón del Mediterráneo y el mar en Tarragona

Vista del Ayuntamiento de Tarragona en la Plaza de la Fuente

Vista de la Plaza de la Fuente, antigua arena del circo romano de Tarragona

Vista del Ayuntamiento de Tarragona en la Plaza de la Fuente

Vista de la Catedral Basílica Metropolitana y Primada de Santa Tecla de Tarragona

VISTA DEL RETABLO DE SANTA TECLA CATEDRAL DE TARRAGONA

VISTA DE LA CAPILLA DEL CRISTO DE LA SALUD CATEDRAL DE TARRAGONA

Tarragona es una de las ciudades con más personalidad e historia de Cataluña y de toda España. Situada a orillas del mar Mediterráneo, en la Costa Daurada, ostenta con orgullo el título de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO gracias a su impresionante legado arqueológico romano, cuando era conocida como Tárraco, una de las urbes más importantes del Imperio.

Hoy en día, es una capital vibrante de unos 140.000 habitantes que combina a la perfección su pasado milenario, playas urbanas fantásticas, un barrio marinero auténtico y un ambiente universitario y dinámico.

CLIMA

El clima de Tarragona capital y su litoral es mediterráneo típico. Al estar bañada por el mar, la ciudad disfruta de temperaturas muy agradables durante todo el año, inviernos bastante suaves y veranos cálidos pero templados por la brisa marina.

☀️ Verano (Junio a Septiembre)

Es la época más seca y turística. Los veranos son calurosos pero rara vez extremos gracias a la influencia del mar.

  • Temperaturas: Las máximas suelen rondar los 28 °C – 31 °C, mientras que las noches son tropicales y templadas (alrededor de los 20 °C).
  • Humedad: Al ser una ciudad costera, el porcentaje de humedad es elevado, lo que puede aumentar la sensación de bochorno en los meses centrales de julio y agosto.
  • Precipitaciones: Son muy escasas, limitándose a tormentas puntuales al final de la estación (finales de agosto o septiembre).
🍂 Otoño (Octubre y Noviembre)

El otoño es, históricamente, la estación más lluviosa del año en Tarragona, aunque el ambiente sigue siendo muy agradable.

  • Temperaturas: Siguen siendo muy suaves, con máximas que bajan de los 24 °C en octubre a los 18 °C en noviembre.
  • Lluvias: Es la época de las típicas tormentas mediterráneas. A veces pueden caer precipitaciones intensas en pocos días, alternándose con semanas completamente soleadas.
❄️ Invierno (Diciembre a Febrero)

Los inviernos en Tarragona son notablemente moderados si los comparamos con el interior de Cataluña o España. Las heladas son extremadamente raras.

  • Temperaturas: Las máximas se mantienen en unos muy confortables 13 °C – 15 °C durante el día gracias al sol. Las mínimas nocturnas bajan hasta los 6 °C o 7 °C.
  • El viento (Mestral): El invierno es la época en la que suele soplar el Mestral (o cierzo), un viento del noroeste que viene del Valle del Ebro. Es un viento fuerte, racheado y frío, pero tiene la ventaja de que limpia el cielo por completo, dejando días increíblemente despejados y soleados.
🌸 Primavera (Marzo a Mayo)

Es, junto al inicio del otoño, la mejor época para hacer turismo cultural por las ruinas romanas sin pasar calor.

  • Temperaturas: El termómetro sube rápidamente de los 16 °C en marzo a superar los 22 °C en mayo.
  • Paisaje: Los días son largos, el sol brilla con fuerza y las lluvias son moderadas.

GASTRONOMÍA

La gastronomía de Tarragona (tanto de la ciudad como de su provincia) es el reflejo perfecto de su geografía: una cocina puramente mediterránea que practica el concepto de «mar y montaña» (mar i muntanya), combinando los pescados frescos de su litoral con las carnes, legumbres, aceites y frutos secos de sus llanuras e interior.

Su cocina es rica, de origen marinero y muy vinculada a los productos con Denominación de Origen (D.O.).

1. Los Platos Estrella
  • El Romesco y la Romescada: El romesco es el sello de identidad de Tarragona. Es una salsa fría elaborada a base de tomates y ajos asados, almendras y avellanas tostadas, pan frito, aceite de oliva, vinagre y, el ingrediente clave, la ñora (un pimiento seco). Cuando esta base se utiliza para cocinar un guiso caliente de pescado fresco o marisco, el plato se conoce como Romescada, el plato marinero por excelencia del barrio de El Serrallo.
  • Los Calçots con Salsa Salvitxada: Aunque son típicos de toda Cataluña, la cuna del calçot es la localidad de Valls (en la provincia de Tarragona). Son una variedad de cebollas tiernas alargadas que se asan a la parrilla sobre llamas de sarmientos de vid hasta que queden negras por fuera. Se pelan con las manos y se mojan en una salsa muy similar al romesco. Comerlos (entre enero y abril) en una típica masía es todo un ritual festivo conocido como Calçotada.
  • Arroces y Fideuás: Al ser zona costera y vecina del Delta del Ebro (productor mundial de arroz), los arroces aquí son excepcionales. Destacan el Arroz Negro (cocinado con tinta de sepia), el Arroz a la Banda y la Fideuá, que sustituye el arroz por fideos finos tostados junto al marisco.
  • Espineta con Caracoles (Espineta amb caragols): Es el plato tradicional de las fiestas de Santa Tecla (septiembre) en la ciudad de Tarragona. Consiste en un guiso que combina lomo de atún en salazón (la espineta), caracoles de tierra y una rica salsa con sofrito de patatas.
2. Productos de la Tierra con Sello de Calidad

La provincia de Tarragona destaca por la altísima calidad de sus materias primas, muchas de ellas protegidas:

  • Marisco y Pescado de El Serrallo y San Carlos de la Rápita: El puerto de Tarragona y los del sur de la provincia nutren a los restaurantes de gambas rojas, galeras, calamares, sepias, y el famoso Langostino de San Carlos de la Rápita. En el Delta del Ebro también son indispensables los mejillones y las ostras rizadas.
  • Aceite de Oliva D.O. Siurana: Elaborado principalmente con aceituna variedad Arbequina, es un aceite de oliva virgen extra de los mejores del mundo: afrutado, dulce y de un color verde dorado intenso.
  • Frutos Secos (Avellana de Reus): La provincia es una gran productora de avellanas, ingrediente indispensable para picadas y salsas tradicionales de la región.
3. Vinos y Cavas (El maridaje ideal)

Tarragona es tierra de viñedos desde la época romana. De hecho, la provincia cuenta con hasta seis Denominaciones de Origen (D.O.) de vino, una diversidad única:

  1. D.O. Tarragona: Vinos suaves y afrutados, con una gran tradición en vinos dulces y de misa.
  2. D.O.Q. Priorat: Una de las dos únicas Denominaciones de Origen Calificada de España. Son vinos tintos intensos, potentes y muy cotizados, cultivados en terrazas de pizarra (llicorella).
  3. D.O. Montsant: Vinos complejos y corpóreos que rodean la zona del Priorat.
  4. D.O. Conca de Barberà: Destaca por sus vinos rosados y tintos elaborados con la variedad autóctona de uva Trepat.
  5. D.O. Terra Alta: Famosa por sus espectaculares vinos blancos elaborados con Garnacha Blanca.
  6. D.O. Penedès y D.O. Cava: Compartida con la provincia de Barcelona, el norte de Tarragona destaca por sus vinos espumosos de fama internacional.

CÓMO MOVERSE POR TARRAGONA

Tarragona es una ciudad muy cómoda, pero su topografía tiene una característica clave: está dividida en dos niveles separados por una colina. La parte histórica (Parte Alta) y el Balcón del Mediterráneo están arriba, mientras que la parte moderna baja hacia la estación de tren, el anfiteatro, la playa del Miracle y el barrio marinero de El Serrallo, que están abajo.

Dependiendo de cómo prefieras plantear tu jornada, estas son las mejores opciones para moverte por la ciudad de forma eficiente:

1. A pie (Ideal para el casco antiguo y la Rambla Nova)

Tarragona es una ciudad fantástica para recorrerla caminando. Toda la Part Alta (Catedral, Judería, Plaza de los Sedassos) y el eje central de la Rambla Nova son zonas peatonales, amplias y muy agradables.

  • Ventaja: Te permite descubrir todos los rincones históricos a tu propio ritmo.
  • A tener en cuenta: Las conexiones entre la parte alta y la baja tienen calles empinadas o escalinatas (como las escaleras mecánicas y el ascensor urbano que conectan la zona de la estación con la Rambla). Para salvar este desnivel sin esfuerzo si se prefiere evitar cuestas, existen muy buenas alternativas.
2. En Taxi (La opción más cómoda y directa)

El taxi es un transporte excelente en Tarragona para conectar puntos distantes o salvar los desniveles entre la zona del mar y la parte alta de la ciudad de la manera más cómoda y sin barreras.

  • Cuándo usarlo: Es la opción ideal para ir desde el centro urbano hasta lugares más apartados como el Barrio Marinero de El Serrallo o para desplazarte directamente hasta el inicio de los senderos del Acueducto de Les Ferreres (N-240) sin depender de los horarios de los autobuses.
  • Cómo encontrarlos: Hay paradas fijas muy bien localizadas en los puntos neurálgicos de la ciudad, como en la Plaza Imperial Tarraco, a mitad de la Rambla Nova y junto a la Estación de Tren. También se pueden solicitar por teléfono a la central local Radio Taxi Tarragona (977 22 14 14) o aplicaciones como Free Now (que gestiona taxis oficiales)

En Tarragona, de momento, no hay servicio de VTC como Uber, Bolt o Cabify

3. Autobús Urbano (EMT Tarragona)

La red de autobuses urbanos de la empresa municipal (EMT) es muy completa y conecta perfectamente todos los barrios y monumentos de la ciudad.

  • Líneas clave para el visitante:
    • Línea 22: Es perfecta si quieres ir desde la parte alta o el centro hacia el barrio marinero de El Serrallo de forma directa.
    • Líneas 5 y 85: Son las que debes tomar si quieres ir en transporte público hacia el norte para visitar el Acueducto de Les Ferreres. Tienen parada justo en el acceso al parque eco-histórico (parada Pont del Diable).
  • Accesibilidad: Prácticamente toda la flota de autobuses urbanos está adaptada con rampa de acceso para sillas de ruedas y suelo bajo texturizado, lo que facilita el viaje a personas con movilidad reducida.
4. Tren Turístico (Tarraco Tren)

Una alternativa muy popular y cómoda si quieres tener una visión general de la ciudad sin cansarte es el trenecito turístico (8€)

  • El trayecto: Realiza una ruta circular con un sistema de paradas libres (Hop-on Hop-off), lo que significa que puedes subir y bajar tantas veces como quieras con el mismo billete.
  • Qué recorre: Conecta la parte alta (Catedral y murallas) con la fachada marítima, pasando junto al Anfiteatro Romano, el paseo marítimo de la playa y el barrio de El Serrallo. Cuenta con audio-guía que te va explicando la historia de cada monumento durante el trayecto.

Resumiendo: Para el centro histórico, pasear por la Rambla y visitar las plazas, lo mejor es ir caminando. Para visitar El Serrallo, visitar el Acueducto o moverte entre el nivel del mar y la parte alta, lo mejor es combinar el taxi con las líneas principales de autobús.

QUÉ VER EN TARRAGONA EN 2 DÍAS

DÍA 1
  1. Plaza de la Fuente (Ayuntamiento)
  2. Circo romano
  3. Torre del Pretorio
  4. Plaza del Rey
  5. Judería
  6. Plaza del Fórum
  7. Catedral
  8. Paseo Arqueológico de las Murallas
DÍA 2
  1. Playa del Milagro
  2. El Serrallo (Barrio de pescadores)
  3. Balcón del Mediterráneo
  4. Anfiteatro romano
  5. Plaza de los Sedassos
  6. Rambla Nova
  7. Foro de la Colonia
  8. Acueducto de Les Ferreres (Pont del Diable)
ENTRADA CONJUNTA

Sí, el Ayuntamiento de Tarragona ofrece la opción de una entrada conjunta (un pase combinado) que cuesta 15€, si no te puedes beneficiar de ningún descuento, que merece la pena si visitas 3 o más monumentos.

Esta entrada está gestionada por el Museo de Historia de Tarragona (MHT)

¿Qué monumentos incluye?

El pase combinado te da acceso a los principales recintos del legado romano y medieval de la ciudad:

  • El Anfiteatro Romano
  • El Circo Romano y la Torre de Pretorio
  • El Paseo Arqueológico
  • Casa Canals
  • El Foro Local o Foro de la Colonia ⚠️Ojo porque ahora está cerrado por restauración

Es importante saber que cierran los lunes y que los domingos y festivos están abiertos solo hasta las 14:30h, nosotros llegamos al anfiteatro a las 13:55h y ya no nos dejaron entrar.

Detalles prácticos importantes
  • ¿Dónde se compra? Puedes adquirir la entrada conjunta directamente en las taquillas de cualquiera de estos cuatro monumentos al comenzar tu visita o bien de forma anticipada a través de la web oficial de venta de entradas del Ayuntamiento de Tarragona.
  • Validez de 2 días: Una gran ventaja es que el pase no caduca el mismo día que lo compras; suele tener una validez de 2 días.
  • El Acueducto de Les Ferreres es gratuito: Es importante que sepas que el parque eco-histórico del Acueducto (el Puente del Diablo) es de acceso libre y gratuito. No necesitas entrada ni pases combinados para pasear por sus senderos o contemplarlo, por lo que no está incluido en este ticket de pago.
  • La Catedral va aparte: La Catedral de Tarragona, el Claustro y su Museo Diocesano están gestionados por el Arzobispado, por lo que tienen su propia entrada independiente y no entran en el pase combinado municipal.

Comprar este pase conjunto te ahorrará bastante dinero en comparación con comprar cada entrada suelta por separado que vale 5€.

MAPA ITINERARIO DÍA 1

DÍA 1

1. PLAZA DE LA FUENTE

Se llama Plaza de la Fuente porque históricamente albergaba un gran pozo y una fuente que abastecía de agua a toda la zona alta de la ciudad desde la época medieval.

La Plaza de la Fuente (en catalán, Plaça de la Font) es, sin lugar a dudas, el corazón social, civil y festivo de Tarragona. Situada a las puertas de la Parte Alta (el casco histórico), es una plaza alargada, peatonal y vibrante, que resume a la perfección la esencia de la ciudad: historia romana viva mezclada con el día a día de sus habitantes.

Aunque hoy vemos terrazas, bares y el edificio del Ayuntamiento, arquitectónicamente estamos pisando el Imperio Romano. La plaza ocupa exactamente una gran parte de la arena central del antiguo Circo Romano (siglo I d.C.), el lugar donde se celebraban las míticas carreras de cuadrigas (carros de caballos)

Su forma alargada y rectangular, replica a la perfección la pista de carreras. Además, los edificios que flanquean la plaza están construidos utilizando como cimientos y estructuras las antiguas bóvedas y gradas de piedra del propio circo.

Presidiendo la cabecera de la plaza se encuentra el Ayuntamiento de Tarragona. Es un elegante edificio de estilo neoclásico construido en el siglo XIX sobre los restos de un antiguo convento franciscano. Su fachada destaca por sus columnas jónicas y el gran reloj que marca el ritmo de la plaza. El interior alberga un patio noble precioso y el Mausoleo de Jaime I (rey de la Corona de Aragón).

Es aquí, justo frente a las puertas del Ayuntamiento, donde las diferentes colles castelleras de la ciudad levantan sus impresionantes y emotivas torres humanas, los castellers. Al finalizar la exhibición, se produce uno de los momentos más espectaculares de las fiestas locales: los Castells «caminan» (avanzan manteniendo la estructura humana) desde la plaza subiendo por las escaleras hacia la Catedral.

2. CIRCO ROMANO

El Circo Romano de Tarragona es uno de los monumentos más asombrosos y singulares de la antigua Tarraco (y de todo el Imperio Romano). Construido a finales del siglo I d.C., durante el mandato del emperador Domiciano, destaca por una característica casi única en el mundo: es uno de los circos mejor conservados de Occidente debido a que quedó integrado dentro de la estructura urbana medieval y moderna de la ciudad.

Mientras que en otras ciudades los circos fueron desmantelados para usar sus piedras, en Tarragona los ciudadanos construyeron sus casas y calles utilizando las sólidas bóvedas romanas como cimientos.

A diferencia de los anfiteatros (donde luchaban los gladiadores) o los teatros (para obras dramáticas), el circo era el gran templo del espectáculo de masas por excelencia: las carreras de cuadrigas (carros tirados por dos o cuatro caballos).

Era el equivalente a la Fórmula 1 de la antigüedad. Los aurigas (los conductores de los carros) se convertían en auténticas estrellas de masas y las carreras desataban pasiones y apuestas brutales entre las diferentes facciones o equipos (los azules, los verdes, los rojos y los blancos).

El edificio era colosal, podía albergar a unos 30.000 espectadores, una cifra impresionante teniendo en cuenta la población de la época. Medía unos 325 metros de largo y entre 100 y 115 metros de ancho. Se construyó de forma estratégica entre la Vía Augusta y el Foro Provincial, aprovechando el desnivel del terreno para levantar las gradas (cavea).

La visita comienza por la Cabecera Oriental, la zona visible a cielo abierto donde el circo hacía su curva. Aquí se aprecian perfectamente las gradas de piedra originales, las puertas de acceso y la fosa.

Mediante unas escaleras, de las cuales son originales los 4 primeros peldaños, se accede al Visorium, desde donde tenemos una vista de las gradas de piedra originales. Estaba especialmente peraltado para que el público no se perdiera el emocionante y peligroso momento en el que los carros daban la vuelta a la meta. También vemos la Torre de las Monjas que es una de las torres de defensa mejor conservadas de la muralla medieval de Tarragona. Fue construida en el siglo XIV (en plena época medieval), durante el reinado de Pedro IV de Aragón y para construirla se aprovecharon los enormes bloques de piedra de la muralla romana original del siglo II a.C. que ya se encontraban en esa zona. Es un auténtico «reciclaje» arquitectónico. Su nombre viene de que la torre se encontraba justo al lado del convento de las monjas Clarisas. Durante el terrible sitio de Tarragona de 1811 en la Guerra de la Independencia (contra las tropas francesas de Napoleón), la Torre de las Monjas y los lienzos de muralla adyacentes fueron bombardeados con dureza, resistiendo como uno de los últimos baluartes defensivos antes de que la ciudad cayera.

Desde el Visorium hay unas vistas espectaculares del mar Mediterráneo y la playa del Milagro.

El recorrido continúa por las bóvedas de cañón que sostenían el graderío o cavea. En la Bóveda de San Hermenegildo encontramos las réplicas exactas de las lápidas de dos famosos aurigas, Fuscus y Eutyches, las originales se encuentran en el Museo Arqueológico de Tarragona y en el Museo Diocesano, respectivamente.

Continuando el recorrido encontramos una sala donde proyectan un audiovisual muy interesante que recrea con realidad virtual cómo era la Tarraco romana.

En las bóvedas vemos también las escaleras por las que el público accedía a las gradas, pedestales que eran la base de estatuas de diferentes personajes y una estatua femenina en mármol blanco fechada en el siglo I y II.

El recorrido por las bóvedas lleva directamente al interior de la Torre del Pretorio.

3. TORRE DEL PRETORIO

Es una de las torres angulares que comunicaba el circo (en la zona baja) con el monumental Foro Provincial (en la zona alta). La subida es totalmente accesible porque, además de escaleras, también hay un ascensor.

La torre fue construida en el siglo I d.C. (en torno al año 73 d.C.). Pasó de ser una crucial estructura de comunicación en el Imperio Romano a un castillo medieval, una cárcel y, finalmente, uno de los miradores más espectaculares de la ciudad actual.

En el primer piso encontramos la Sala Gótica, construida en 1.368 donde hay una maqueta de Tarragona en la primera mitad del siglo XV. Lo que está en madera más oscura eran los edificios romanos y en madera más clara los de la época medieval. Se ve claramente como el espacio que ocupó el circo se utilizó en la época medieval para construir viviendas. Además de la maqueta también hay un sarcófago del siglo I.

Lo siguiente que se visita es la bóveda romana superior, las paredes son de sillares y la bóveda se hizo con la técnica de encofrado. Allí se encuentra el Sarcófago de Hipólito, uno de los sarcófagos mejor conservados de Tarraco. Es del siglo III, pero se recuperó del mar en 1.948.

Seguimos subiendo y llegamos a la azotea, que es el punto culminante de la visita. Al ser una de las estructuras más elevadas del casco antiguo, ofrece una panorámica de 360 grados sencillamente espectacular. Desde allí arriba se ve perfectamente la Catedral presidiendo la colina, la arena del Circo Romano a tus pies, el Anfiteatro asomándose a la playa y la inmensidad del mar Mediterráneo avistándose también el Fortín de San Jorge y el Fortín de la Reina.

PRECIOHORARIOS
5€
Lunes: Cerrado
Martes a sábado: 9:00h – 20:45h
Domingos y Festivos: 9h – 14:30h
ESTÁ INCLUIDO EN LA ENTRADA CONJUNTA

La salida es por la Plaza del Rey que es uno de los espacios con mayor carga histórica, monumental y cultural de Tarragona.

4. PLAZA DEL REY

Allí, además de la Torre del Pretorio, se encuentra el Museo Arqueológico de Tarragona, la Iglesia de Nazaret, de estilo neoclásico del siglo XVIII que sirve de sede a la Real Congregación de la Purísima Sangre y la Iglesia de la Trinidad que es del siglo XIII, de cuando los frailes de la Orden de la Santísima Trinidad (los Trinitarios) se establecieron en Tarragona.

VISTA DE LA PLAZA DEL REY DE TARRAGONA CON LA IGLESIA DE LA TRINIDAD Y EL MUSEO ARQUEOLÓGICO
PLAZA DEL REY DE TARRAGONA CON LA IGLESIA DE LA TRINIDAD Y EL MUSEO ARQUEOLÓGICO

La plaza es el punto de partida y de recogida de la Procesión del Santo Entierro el Viernes Santo, uno de los actos religiosos más multitudinarios y solemnes de Cataluña, donde participan más de 4.000 personas.

Justo debajo del pavimento de la plaza se extienden los pasillos subterráneos y las estructuras de la cabecera oriental del Circo Romano. De hecho, los sótanos de los edificios y los museos que la rodean están integrados directamente sobre las bóvedas romanas de hace 2.000 años.

Saliendo de la plaza por la estrecha callecita justo enfrente de la torre, se entra en la Judería.

5. JUDERÍA

Aunque la presencia judía en Tarraco se remonta documentada desde el siglo V d.C., el barrio medieval como tal se consolidó bajo el reinado de Jaime I en el siglo XIII. La Plaça dels Àngels era la plaza central del barrio judío, el punto neurálgico donde se articulaba la vida comercial y comunitaria. Era un espacio cerrado y alargado que quedaba delimitado entre la antigua muralla romana y el muro del Foro Provincial. En esta plaza se encuentra Ca la Garsa (s XIII – XIV), un edificio residencial del que hoy se conservan imponentes arcadas apuntadas de piedra de estilo gótico. Estaba formado por varias salas definidas por arcos diafragma y, durante una reforma, se le adosó un porticado lateral a modo de acceso desde la actual plaza de Rovellat. Las excavaciones arqueológicas sacaron a la luz la existencia de un gran edificio de la época visigótica por debajo de la construcción medieval.

6. PLAZA DEL FÓRUM

La Plaza del Fòrum (en catalán, Plaça del Fòrum) es uno de los rincones con más encanto, autenticidad y magia de toda Tarragona. Situada en pleno corazón de la Part Alta (el casco antiguo), representa el ejemplo perfecto de cómo la ciudad moderna convive, literalmente, encima de las ruinas del Imperio Romano.

El nombre viene de que en el siglo I d.C. (año 73 d.C., bajo el emperador Vespasiano), los romanos construyeron en la parte alta de la ciudad el Foro Provincial de Tárraco, que era el centro político y administrativo de toda la provincia de la Hispania Citerior. Era un complejo colosal que medía el equivalente a varios campos de fútbol. La plaza actual ocupa solo una pequeña esquina de lo que fue la inmensa Plaza de Representación de ese foro. Lo fascinante es que en medio de las terrazas de los bares se alza un imponente muro de piedra original de época romana, que servía para sustentar los pórticos que rodeaban el recinto sagrado hace 2.000 años.

VISTA DE LA PLAZA DEL FÓRUM TARRAGONA

A mediodía, la plaza se llena hasta arriba de familias y grupos de amigos que acuden a tomar el sol y disfrutar de un tradicional Vermut de Reus, acompañado de patatas, olivas o berberechos. Cuenta con una oferta gastronómica excelente, desde tabernas tradicionales con solera hasta restaurantes de cocina de autor o locales de tapas. Muchas de estas bodegas tienen en sus comedores interiores arcos, columnas y piedras del foro romano integrados en sus propias paredes.

A menudo se organizan mercados de artesanía, ferias de libros viejos o pequeños conciertos acústicos. Está rodeada de callejuelas estrechas y empedradas (como la Calle Mercería, con sus preciosos porches medievales) que invitan a perderse sin prisa.

Durante las fiestas mayores de septiembre, la Plaza del Fòrum se convierte en un escenario imprescindible. Es un punto clave de paso para el Seguici Popular (los bailes de gigantes y cabezudos) y uno de los rincones más animados para disfrutar de los conciertos nocturnos al aire libre en un entorno histórico único.

Hicimos una parada en el camino para comer en el restaurante «Racó del Albat». Nos gustó mucho la decoración y tienen un menú del día por 20€, completísimo y muy rico. En el vídeo os lo muestro.

7. CATEDRAL (Basílica Metropolitana y Primada de Santa Tecla)

Se encuentra en el Pla de la Seu, 1. Está dedicada a Santa Tecla, Patrona de Tarragona. Es una de las joyas arquitectónicas más importantes de Cataluña. Está ubicada en la parte más alta de la ciudad histórica, ocupando exactamente el mismo lugar sagrado donde antes estuvieron el gran templo romano dedicado al emperador Augusto, una catedral visigoda y una posterior mezquita árabe.

Su principal particularidad es que se enmarca en una época de transición. Su construcción comenzó en el año 1171 en pleno estilo románico y se terminó en el siglo XIV adoptando las formas del gótico. Destaca por su impresionante fachada con un gran rosetón y su claustro.

Para entender bien la fachada principal de la Catedral de Tarragona, lo mejor es dividirla visualmente en tres niveles o zonas principales. Su diseño te cuenta la historia de cómo una iglesia que empezó siendo puramente románica (maciza y con arcos redondos) se transformó en un gran templo gótico (esbelto, apuntado y lleno de luz).

La puerta principal, de estructura puramente gótica que se hunde hacia el interior del muro mediante tres elementos clave, las arquivoltas y el gablete que son los múltiples arcos apuntados concéntricos que enmarcan la entrada. Sobre ellos se alza un triángulo decorativo de piedra (el gablete) que apunta directamente hacia el rosetón. El parteluz y la Virgen, la puerta doble está dividida en el centro por una columna tallada (el parteluz) que sostiene una bellísima escultura de la Virgen con el Niño, esculpida por el maestro Bartomeu. El apostolado, a ambos lados de las puertas hay un friso con esculturas de profetas y apóstoles. Es muy curioso fijarse en que los nichos superiores quedaron vacíos porque el proyecto original incluía muchas más estatuas que nunca llegaron a colocarse. Las puertas laterales, mirando un poco más a la izquierda y a la derecha de la gran entrada gótica, hay dos portadas mucho más pequeñas con arcos redondos de medio punto que son puramente románicas.

Justo por encima del portal se abre un espectacular rosetón de 11 metros de diámetro. Su tracería de piedra calada dibuja círculos concéntricos calados que recuerdan los pétalos de una rosa gigante. Su función no era solo decorativa, al estar orientado al oeste, captura la luz del atardecer y baña el interior de la nave central con tonalidades doradas y rojizas. Si levantas la vista por encima del rosetón, notarás el detalle más singular del edificio: el remate superior es completamente plano y carece de tejado apuntado, agujas o pináculos.

La parte de encima del rosetón parece estar inacabada. La explicación es que en 1348 la epidemia de la Peste Negra azotó con dureza a Tarragona. La falta de presupuesto, la muerte de los maestros canteros y la pérdida de casi la mitad de la población obligaron a detener los trabajos de forma abrupta. Los constructores cerraron la fachada de forma recta para proteger el interior de la lluvia, dejando para siempre el templo con ese aspecto inacabado tan característico.

El interior es de planta de cruz latina y consta de tres naves. Destaca por su grandiosidad, su imponente altura y, sobre todo, por el contraste de luces y estilos. Al igual que la fachada, combina la solidez del románico (en la zona del altar, la base de las columnas y los muros más antiguos) con la esbeltez del gótico (en las bóvedas de crucería y los ventanales).

Los elementos que no te puedes perder en su interior son:

Altar Mayor y Retablo de Santa Tecla

Es la joya de la corona del interior. Se trata de un impresionante retablo gótico de alabastro del siglo XV, esculpido por el famoso artista Pere Joan. Está dedicado a la vida y los martirios de Santa Tecla, la patrona de la ciudad. Se puede pasar por detrás del Altar Mayor y ver el ábside y el Sagrario y desde allí acceder a la Sacristía donde se encuentra el Tesoro Sacro en el que destacan la Gran Custodia de Oro y Plata, arquetas relicario de plata con piedras preciosas y no dejes de mirar hacia arriba porque el techo de madera policromada es una obra de arte.

Puedes hacer click en las fotos para agrandarlas.

Capilla del Cristo de la Salud
VISTA DE LA CAPILLA DEL CRISTO DE LA SALUD CATEDRAL DE TARRAGONA

Presidida por una bellísima e imponente talla del Cristo de la Salud) que data de finales del siglo XV o principios del siglo XVI. Se encuentra flanqueada por las imágenes de la Virgen María y San Juan Evangelista. El conjunto está coronado por una bóveda con vidrieras de policromía original.

VISTA DE UNA MÁQUINA EXPENDEDORA DE VELAS EN LA CATEDRAL DE TARRAGONA

A un lado de esta capilla vimos una máquina expendedora de velas que nos llamó mucho la atención porque nunca habíamos visto algo así en una iglesia. Son velas grandes y cuestan 2€.

Capillas laterales

Las capillas son como una galería de arte que abarca más de quinientos años. Las que más nos gustaron fueron la de Santa Tecla (del siglo XVIII y de estilo neoclásico), la Inmaculada Concepción (de estilo barroco del siglo XVII), la de la Virgen de Montserrat (del siglo XVI en estilo gótico tardío), la de Santa Lucía, donde se encuentra la maquinaria del reloj de la catedral de 1.512, Capilla de San Miguel, una de las más antiguas de la nave, de la segunda mitad del siglo XIV, que cuenta con un magnífico retablo gótico dedicado al arcángel y pinturas medievales en sus muros y la Capilla de la Asunción de la Virgen.

Puedes hacer click en las fotos para agrandarlas.

Órgano y Coro

En uno de los laterales de la nave central se encuentra el órgano monumental de estilo renacentista (siglo XVI). Sus dimensiones son colosales y la caja de madera está decorada con minuciosas tallas de la escuela catalana.

El coro de la Catedral de Tarragona es una de las joyas escultóricas y arquitectónicas más importantes del Renacimiento en Cataluña, aunque se encuentra en el interior de una catedral predominantemente gótica y románica. Destaca por la espectacular calidad de sus tallas de madera y por su historia. La Sillería Fue diseñada y tallada por el escultor zaragozano Francesc Gomar entre 1478 y 1493, aunque posteriormente (en el siglo XVI) otros maestros añadieron detalles. Cuenta con dos pisos de asientos repletos de relieves finísimos. En los reposabrazos, las misericordias (los pequeños apoyos inferiores para cuando los clérigos estaban de pie) y los respaldos, hay escenas bíblicas, figuras de santos, animales fantásticos y decoraciones vegetales minuciosas.

Sacristía

Data originalmente del siglo XIII, marcando la transición del estilo románico al gótico.

Se pude acceder tanto por el ábside principal del templo como por el claustro.

Sala del Tesoro, La vieja sacristía fue acondicionada para albergar el Tesoro de la Catedral. En su interior se custodian piezas excepcionales de orfebrería litúrgica, como una imponente custodia de oro puro, cálices, arquetas sobredoradas con incrustaciones de piedras preciosas y tallas religiosas de los siglos XIV al XVI.

Uno de sus mayores tesoros artísticos se encuentra levantando la vista. La techumbre (que corresponde a la actual Sala del Tesoro, espacio en el que se subdividió la antigua estructura de la sacristía) conserva un impresionante artesonado de madera de estilo gótico-mudéjar que data de mediados del siglo XIV (hacia 1350). Cuenta con un diseño lineal y decoraciones pictóricas meticulosas que son una auténtica delicia visual.

Claustro

Es uno de los espacios más bellos y tranquilos del conjunto. Se trata de un gran patio de planta cuadrangular rodeado de galerías porticadas que combina arcos de medio punto puramente románicos con ventanas caladas de estilo gótico. Sus capiteles están ricamente esculpidos con escenas bíblicas y decoraciones fantásticas.

A través del claustro se accede al Museo Diocesano  

Museo Diocesano

Alberga unas 6.000 piezas (de las que se exponen unas 350 seleccionadas) Sus salas aprovechan estancias históricas impresionantes, como la Sala Capitular o la capilla del Corpus Christi. La pinacoteca Gótica está ubicada en la antigua Sala Capitular del claustro. Esta capilla gótica del siglo XIV alberga una riquísima colección de pintura sobre tabla de los siglos XIV al XVI, donde destacan especialmente las tablas de la Anunciación y la Natividad, que marcan la transición hacia el Renacimiento.

Fijaos en la imponente bóveda de crucería.

Avanzando por el claustro llegamos a la zona arqueológica.

Zona Arqueológica

Dado que la catedral se asienta sobre el antiguo recinto de Culto Imperial de Tarraco, el museo conserva restos arqueológicos de un valor incalculable. La exedra y los muros de la gran plaza porticada romana que rodeaba el majestuoso Templo de Augusto construidos en el siglo I d.C. La exedra funcionaba como una gran sala abierta hacia los pórticos de la plaza revestida con mármoles de gran lujo traídos de distintos puntos del Imperio y albergaba estatuas monumentales. Servía como espacio de reunión y de culto religioso.

La visita se realiza mediante pasarelas de metal que permiten caminar literalmente por encima de las estructuras romanas, ofreciendo una perspectiva única de cómo la ciudad medieval  recicló la grandiosa arquitectura del Imperio Romano.

Refectorio de los Canónigos

El antiguo comedor donde se reunían los monjes de la catedral en el siglo XII sirve hoy de marco  para la exposición de escultura medieval. Alberga piezas que datan desde el siglo X al siglo XIV. Aquí se pueden contemplar tallas religiosas, relieves decorativos y lápidas funerarias esculpidas en piedra y madera que muestran el esplendor del arte románico.

PRECIOSHORARIOS
12,50 € CATEDRAL, CLAUSTRO Y MUSEO DIOCESANO
• 8,50 €: menores de 18 años / profesores con acreditación / mayores de 65 años / familias monoparentales / familias numerosas
• 5,50 €: niños de 7 a 12 años 
• Gratis: menores de 7 años / personas con discapacidad funcional (más de 50% de discapacidad) y acompañantes / guías oficiales / ICOM•
Lunes: 11h – 19h
Martes a sábado: 9:30h – 19h
Domingos y Festivos: 14h – 19h
NO ESTÁ INCLUIDO EN LA ENTRADA CONJUNTA

8. PASEO ARQUEOLÓGICO DE LAS MURALLAS

Se accede por el Portal del Roser. Este paseo está entre dos épocas defensivas: la muralla romana original (del siglo III-II a.C.) a un lado, y la contramuralla o «falsa braga» de época moderna (siglos XVI-XVIII) al otro, construida para proteger a la ciudad de la artillería en conflictos posteriores. Llegó a medir unos 4 kilómetros de perímetro, de los cuales se conserva intacto algo más de 1 km

Pongo el recorrido por orden iniciándolo en el Portal del Roser

1. El Fortín Negro (Fortí Negre)

Nada más cruzar el acceso, se encuentra el Fortín Negro, estructura defensiva del siglo XVI que es una muestra de la «falsa braga» o contramuralla de época moderna que se construyó por delante de la romana para proteger la ciudad de los ataques de artillería pesada.

En el suelo podemos ver una gran placa blanca de mármol con la inscripción Colonia Iulia Urbs Triumphalis Tarraco que es el nombre oficial que recibió la actual ciudad de Tarragona tras ser elevada a la categoría de colonia romana por Julio César en el año 45 a.C.

2. La Torre del Arzobispo o del Paborde

Aunque su base es puramente romana (siglo III a.C.),  sufrió severas reformas estéticas durante la época medieval, lo que le da un aspecto de torreón de castillo con almenas.

3. La Estatua de Augusto de Prima Porta

Frente a la torre se encuentra la estatua del emperador Augusto de Prima Porta que fue un regalo que la ciudad de Roma hizo a Tarragona para conmemorar que el emperador Augusto residió en la antigua Tarraco entre los años 27 y 25 a.C.

4. Cañones de época moderna

Vemos cañones de hierro fundido de los siglos XVIII y XIX, que recuerdan que este espacio siguió siendo la principal línea de defensa de la ciudad hasta la Guerra de la Independencia contra las tropas napoleónicas.

5. La Torre del Cabiscol o del Seminari

Tiene una sólida base romana, pero cuenta con modificaciones de siglos posteriores debido a su continuo uso militar.

5. Monumento a Rómulo y Remo (La Loba Capitolina)

Siguiendo el sendero entre los cipreses, vemos una réplica de la Loba Capitolina amamantando a los gemelos Rómulo y Remo, símbolo fundacional del Imperio Romano que fue donada por Italia.

6. La Torre de Minerva (Torre de San Magín)

Es la torre romana mejor conservada y más antigua de la península ibérica. Alberga el relieve escultórico y la inscripción romana en piedra más antiguos de toda la Península Ibérica, dedicados a la diosa Minerva.

El itinerario peatonal finaliza descendiendo paulatinamente hasta la puerta que te deja en el Paseo de Torroja / Campo de Marte.

Hacia la mitad del Paseo Arqueológico hay un Centro de Interpretación de las Murallas donde podrás obtener más información.

PRECIOHORARIOS
5€Lunes: Cerrado
Martes a sábado: 9:00h – 20:45h
Domingos y Festivos: 9h – 14:30h
ESTÁ INCLUIDO EN LA ENTRADA CONJUNTA

MAPA ITINERARIO DÍA 2

DÍA 2

1. PLAYA EL MILAGRO (Platja del Miracle)

Es la gran playa urbana de Tarragona. Se extiende justo a los pies del imponente acantilado que corona el Balcón del Mediterráneo y el Anfiteatro Romano, lo que la convierte en una de las postales costeras más singulares de Cataluña. Tiene una longitud de unos 500 metros de arena fina y dorada, bañada por unas aguas tranquilas y limpias. Antiguamente era difícil acceder a ella desde la ciudad por el obstáculo que suponían las vías del tren, pero actualmente esto queda solucionado gracias a la Pasarela del Miracle, una moderna estructura peatonal y accesible, de madera y acero que salva las vías del tren de forma cómoda. Comunica directamente la zona de la Baixada del Toro (junto a la Rambla Nova) con el paseo marítimo. Cuenta con ascensores, lo que facilita enormemente el acceso. La playa está bordeada por el Paseo Rafael Casanova, un paseo marítimo amplio y totalmente llano ideal para caminar, correr o ir en bicicleta mientras se disfruta de la brisa marina.

El nombre de «El Milagro» (El Miracle) proviene de una antigua leyenda popular medieval. Se dice que, durante un fuerte temporal costero, un barco mercante estuvo a punto de naufragar de manera trágica frente a la orilla. Los ciudadanos rezaron con fervor desde lo alto del acantilado y, de forma inexplicable, las aguas se calmaron de golpe, salvándose toda la tripulación, lo que se consideró un auténtico milagro.

En la temporada veraniega la playa cuenta con una buena infraestructura que incluye puestos de socorrismo y vigilancia, duchas, lava pies, chiringuitos para tomarte algo o comer y acceso para personas con movilidad reducida.

Continuando por el paseo marítimo llegamos a El Serrallo.

2. EL SERRALLO

Es el pintoresco y vibrante barrio marinero de Tarragona. Situado junto al puerto pesquero y deportivo, es un lugar con una identidad propia muy fuerte, donde el olor a sal, las barcas amarradas y la gastronomía marinera son los protagonistas. El corazón del barrio es el amplio Moll de Costa (Muelle de Costa), un paseo totalmente llano y peatonal que bordea el puerto. En este paseo destacan sus famosas fuentes cibernéticas, que por la noche ofrecen espectáculos de luz y agua.

El Serrallo es el lugar por excelencia de Tarragona para comer pescado y marisco. Sus calles y plazas están repletas de terrazas y restaurantes (desde tabernas tradicionales hasta locales más modernos). El plato estrella local es el Arrossejat (un arroz dorado con caldo de pescado), pero también la Fideuá o el Romesco (un guiso marinero tradicional con la famosa salsa de almendras y avellanas de la zona). El pescado va directo de las barcas que amarran en el muelle a la cocina.

Presidiendo el barrio se encuentra la Església de Sant Pere, una bonita iglesia de estilo neogótico construida a finales del siglo XIX gracias a las aportaciones de los propios pescadores. Está dedicada, como no podía ser de otra forma, al patrón de los marineros. Su silueta junto al mar es una de las estampas más características del barrio.

Los antiguos almacenes del puerto, conocidos como Los Tinglados, han sido bellamente restaurados y hoy en día funcionan como centros culturales, salas de exposiciones y espacios para eventos. Además, el barrio alberga el Museo del Puerto de Tarragona, un espacio muy interactivo ideal para descubrir la historia de la navegación, el comercio marítimo y las artes de pesca tradicionales de la costa catalana.

3. BALCÓN DEL MEDITERRÁNEO

Es uno de los lugares más icónicos y visitados de Tarragona. Se trata de un espectacular mirador urbano situado al final de la Rambla Nova, alzado a unos 23 metros sobre el nivel del mar, que ofrece una panorámica impresionante de la costa mediterránea. Tiene vistas de la Playa El Milagro y los fuertes de San Jordi y del la Reina, Puerto Deportivo, el Anfiteatro Romano y las vías del tren que rodean la costa.

«Tocar Ferro» Es la costumbre local más arraigada de Tarragona. Los tarraconenses dicen que cuando paseas por la Rambla Nova es obligatorio llegar hasta el final y «tocar ferro» (tocar hierro), refiriéndose a la barandilla del mirador. Según la creencia popular, hacer este gesto trae buena suerte y asegura que volverás a la ciudad. La famosa barandilla de hierro forjado que bordea el acantilado fue diseñada por el arquitecto Joan Baptista Pons i Trabal e instalada en 1889. Destaca por sus formas onduladas y elegantes, concebidas precisamente para resistir la bravura del viento marino y el paso del tiempo.

Justo antes del balcón, se encuentra un monumento dedicado a Roger de Llúria (Roger de Lauria), un célebre almirante de la flota de la Corona de Aragón del siglo XIII, famoso por sus campañas en el mar Mediterráneo.

CONSEJO: Es ideal visitarlo a primera hora de la mañana para ver amanecer sobre el mar, o bien al atardecer, cuando la luz dorada tiñe la costa.

Bajando del balcón por una escalera lateral se accede al recinto del anfiteatro romano.

4. ANFITEATRO ROMANO

El Anfiteatro romano de Tarragona es una de las construcciones más espectaculares de la antigua Tarraco y una de las postales más emblemáticas de Cataluña, debido a su singular ubicación justo frente al mar Mediterráneo.

Construido a finales del siglo II d.C., formaba parte de las grandes instalaciones de ocio de la ciudad romana y es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Tenía capacidad para unos 14.000 espectadores que se distribuían en las gradas talladas directamente en la roca de la colina. A diferencia del Circo (donde se hacían carreras de carros), el Anfiteatro estaba destinado a espectáculos mucho más sangrientos.

Luchas de gladiadores Combates entre profesionales de la lucha.

Venationes Peleas y exhibiciones de animales salvajes (leones, osos, leopardos).

Ejecuciones públicas Escenario para la aplicación de la pena de muerte a los condenados.

Si te fijas en la parte central del monumento, verás unos pasillos subterráneos excavados en forma de cruz. Eran las fossae (fosas), espacios que quedaban ocultos bajo un entablado de madera que formaba el suelo de la arena. A través de trampillas y montacargas, se subía por sorpresa a los gladiadores o a las fieras en mitad del espectáculo.

Tiene una carga histórica muy profunda para la comunidad cristiana porque en el año 259 d.C., el obispo de Tarraco, San Fructuoso, y sus diáconos, San Augurio y San Eulogio, fueron quemados vivos en el centro de la arena por no renunciar a su fe cristiana. En el siglo VI, se construyó una basílica visigótica en la misma arena para conmemorar el martirio de los santos y en el siglo XII, sobre los restos de la anterior, se levantó la iglesia románica de Santa María del Miracle. Si miras la arena desde arriba, verás perfectamente el perfil y la planta en forma de cruz de este templo medieval justo en el centro del monumento.

PRECIOHORARIOS
5€Lunes: Cerrado
Martes a sábado: 9:00h – 20:45h
Domingos y Festivos: 9h – 14:30h
ESTÁ INCLUIDO EN LA ENTRADA CONJUNTA

Hicimos una parada para comer en un restaurante que está junto a la catedral que habíamos visto el día anterior y nos había gustado, se trata del restaurante Casa Balcells. Comimos un menú del día por 25€ que estuvo muy bien.

Bajando por la Calle Mayor (Carrer Major) llegamos a la Plaça dels Sedassos.

5. PLAZA DE LOS SEDASSOS (Plaça dels Sedassos)

Es uno de los rincones más fotografiados, pintorescos y sorprendentes de la Parte Alta (el casco antiguo) de Tarragona y esto se debe a la enorme pintura hiperrealista que cubre por completo la fachada medianera de uno de sus edificios. Realizado por el artista local Carles Arola, este mural utiliza la perspectiva y el claroscuro para «engañar al ojo» y simular una fachada típica de una casa tarraconense del siglo XIX. En ella los balcones, llenos de plantas y flores, están abiertos de par en par. En el balcón principal, el más largo, podemos ver personajes vestidos de época que representan nobles, un médico, una dama, un arlequín de Carnaval y un capitán con su vara de mando con cintas de colores. En el balcón central del 2º piso hay un autorretrato del artista, Carles Arola, trabajando frente a su caballete y en el balcón de al lado, su esposa regando las plantas. En la planta baja, donde antiguamente se ubicaban los carruajes y establos de los vecinos, se asoma de forma muy simpática un caballo por una de las ventanas y en la puerta de al lado, un taller con el rótulo comercial con su firma.

Además, en esta plaza, a un lado de la casa-mural, se encuentra la grada norte del circo romano. Esto nos da una idea de las enormes dimensiones que tenía.

El nombre de la plaza tiene su origen en la Edad Media. Se llama así porque allí se establecieron los artesanos que fabricaban, reparaban y vendían cedazos, además de otros utensilios de madera y cestería. El cedazo es un utensilio cilíndrico con una tela tirante o malla en el fondo que se utiliza en la cocina y en la artesanía para separar las partículas finas de las gruesas (por ejemplo, para tamizar la harina).

Bajando por el Carrer de l’Assalt llegamos a la Rambla Nova

6. RAMBLA NOVA

La Rambla Nova es el auténtico eje comercial, cultural y social de Tarragona. Se trata de una elegante y anchísima avenida que cruza la parte moderna de la ciudad a lo largo de más de un kilómetro, conectando la Plaza de la Imperial Tarraco y el tejido urbano moderno directamente con el mar, en el icónico Balcón del Mediterráneo.

Es un paseo completamente llano, con un gran bulevar central peatonal arbolado que la hace comodísima para pasear. En ella encontramos:

  • Monumento a los Castellers, sin duda, la escultura más fotografiada y famosa de la avenida. Obra del escultor Francesc Anglès, es un impresionante monumento que rinde homenaje a los castells (las torres humanas). Una impresionante obra de arte dedicada a esta arraigada tradición catalana, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Está hecho completamente de bronce, tiene una altura de 11 metros y pesa unas 12 toneladas. Representa de forma minuciosamente detallada un quatre de vuit (una torre de 4 personas por piso y 8 pisos de altura) formado por 219 figuras humanas a tamaño real perfectamente esculpidas en el que puedes apreciar las texturas de las camisas, las fajas y las expresiones de esfuerzo. En la cima el niño o niña que corona el castell levanta el brazo para dar por completada la hazaña.
  • Escultura a los héroes de 1811, situada en el cruce de la Rambla con la calle Girona, esta impresionante obra escultórica de bronce y piedra rinde homenaje a los ciudadanos que defendieron Tarragona de forma heroica durante el terrible sitio de la ciudad por parte de las tropas napoleónicas francesas en mayo y junio de 1811, en el marco de la Guerra de la Independencia (Guerra del Francés). En la base del pedestal de piedra de la Rambla, podrás ver varias inscripciones y placas conmemorativas que recuerdan las fechas clave del asedio francés de 1811 y los nombres de los militares y ciudadanos que lideraron la resistencia de la plaza frente al mariscal Suchet. Además suele estar muy bien ajardinada con flores preciosas
  • Font del Centenari (Fuente del Centenario), fue inaugurada en 1954 para conmemorar el centenario del proyecto de urbanización de la Rambla Nova. Es obra del célebre escultor catalán Josep Viladomat. La fuente cuenta con un gran pilón circular del que emergen cuatro conjuntos escultóricos orientados hacia los cuatro puntos cardinales. Cada uno representa a un continente clásico acompañado por un animal característico esculpido en piedra que expulsa agua hacia la piscina. África, representada por un guerrero y un imponente elefante, cuyas formas y colmillos destacan muchísimo a primera vista. Asia, representada por una figura oriental junto a un tigre. América, personificada por un nativo americano al lado de un caimán y Europa, representada por una figura clásica acompañada de un oso.
  • Plaza Imperial Tarraco, situada en el extremo opuesto al mar, es el gran nudo de comunicaciones de la ciudad y el punto donde se encuentra la estación de autobuses.
  • Edificios que son joyas de la arquitectura como los modernistas y eclécticos de finales del siglo XIX y principios del XX, Casa Salas (esquina con el Carrer de Girona) o Casa Bofarull (esquina con el Carrer de San Agustín) o el edificio del Banco de España de estilo neoclásico monumental con enormes columnas de estilo jónico que presiden la entrada y sostienen un gran frontón triangular en la parte superior, recreando la entrada de un templo griego o romano. El edificio funcionó como la sucursal del Banco de España en Tarragona durante décadas, hasta que la entidad centralizó sus servicios y cerró la oficina a principios de los años 2000. Tras su cierre, el edificio pasó a manos del Ayuntamiento de Tarragona.

En los laterales de la Rambla Nova se concentran las principales tiendas de moda, librerías, cafeterías y heladerías. El paseo central peatonal está repleto de las animadas terrazas de los restaurantes locales.

Ahora nos trasladamos en el coche a las afueras de la ciudad para visitar el Acueducto de Les Ferreres.

7. Foro de la Colonia

El Foro de la Colonia (también conocido como Foro Local) es uno de los monumentos históricos más importantes de la antigua Tarraco romana. Junto al resto del conjunto arqueológico de la ciudad, está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Fue construido alrededor del año 30 a.C. (en la época del emperador Augusto), era el auténtico centro neurálgico, político, administrativo y social de la población civil de la colonia romana (Colonia Iulia Urbs Triumphalis Tarraco).

A diferencia del Foro Provincial (que gestionaba los asuntos de toda la provincia de la Hispania Citerior y se ubicaba en la parte alta), el Foro de la Colonia estaba situado en la zona baja de la ciudad, cerca del puerto, y era donde se concentraba la vida cotidiana de los ciudadanos: transacciones comerciales, juicios, reuniones de los magistrados y cultos religiosos locales.

Aunque gran parte del foro original quedó oculto o destruido por la evolución urbanística moderna del Ensanche de Tarragona, las excavaciones arqueológicas del siglo XX lograron recuperar una parte importante:

  • La Basílica jurídica: Es la parte más imponente que queda en pie. Era un gran edificio monumental de tres naves donde se celebraban juicios, se formalizaban contratos comerciales y se ubicaba el tribunal de justicia. Aún se pueden admirar majestuosas hileras de columnas y capiteles reconstruidos.
  • La Curia (Aedes Augusti): El espacio de reunión de los magistrados locales y centro de decisiones del gobierno de la ciudad, muy vinculado también al culto imperial.
  • Restos de calles y plazas: Se conservan pavimentos originales, tramos de alcantarillado romano, pozos negros y las bases de las antiguas tabernae (las tiendas locales que rodeaban la plaza porticada)

Se encuentra al aire libre, integrado en la trama urbana moderna, concretamente en la Calle Lérida (Carrer de Lleida), s/n. El recinto está vallado pero acondicionado con pasarelas para visitarlo. Cuenta con paneles informativos que recrean cómo eran los alzados y los volúmenes de los templos y la basílica en su época de máximo esplendor.

Ahora volvemos al coche y nos dirigimos al Acueducto de les Ferreres. Si no tienes coche puedes ir en autobús urbano tomando la Línea 5 (Dirección Sant Salvador) en la parada Plaça Imperial Tarraco o Battestini o la Línea 85. Otra opción más rápida es realizar el trayecto en taxi desde el centro de Tarragona (apenas unos 5-8 minutos por la carretera N-240) y te dejará exactamente junto al punto de inicio del sendero de acceso por unos 10€ – 15€ aproximadamente.

8. Acueducto de Les Ferreres (Pont del Diable)

Se encuentra en un entorno de naturaleza y bosque mediterráneo, a unos 4 kilómetros al norte del centro urbano de Tarragona, junto a la autopista AP-7.

Fue construido en el siglo I d.C. (en la época del emperador Augusto) para abastecer de agua a la ciudad de Tarraco desde el río Francolí. El agua recorría más de 15 kilómetros por canales antes de llegar a este tramo.

Tiene una longitud de unos 217 metros y una altura máxima de 27 metros (equivalente a un edificio de unas 9 plantas). Está formado por dos niveles de arcos superpuestos hechos con grandes sillares de piedra colocados en seco (sin mortero o cemento). El piso inferior tiene 11 arcos y el superior cuenta con 25.

Por qué se conoce también como Pont del Diable?

Cuenta la leyenda que un constructor, desesperado porque el viento siempre derribaba el puente que intentaba alzar sobre el barranco, exclamó que solo el diablo podría construir un puente que durase mil años. El diablo se le apareció y prometió construirlo en una sola noche a cambio del alma del primer ser vivo que bebiera o cruzara por él. A la mañana siguiente el acueducto estaba en pie, pero los lugareños, hicieron cruzar primero a un burro (o un gato, según la versión), salvando así sus propias almas.

La entrada se realiza junto a la carretera N-240 (dirección Valls), donde se encuentra un aparcamiento gratuito habilitado y una parada de autobús urbano. Al lado del parking se sitúan unos paneles informativos que marcan el inicio de los senderos del parque forestal. Desde este punto de acceso hay una distancia de unos 300 a 400 metros hasta llegar a la base de la impresionante construcción romana. Consiste en un sendero de tierra que discurre bajo la sombra de un pinar mediterráneo.

⚠️No está asfaltado ni pavimentado. Es una caminata corta de apenas 5 o 10 minutos, pero presenta tramos con ligeras pendientes y un firme irregular compuesto por piedras sueltas, tierra batida y raíces de árboles expuestas, propio de un entorno natural, pero que dificulta el acceso para personas con movilidad reducida, carritos de bebé, etc.

Uno de sus mayores atractivos es que el canal superior (por donde antes fluía el agua) está protegido y habilitado para que los visitantes puedan caminar de un extremo al otro del barranco. Cruzarlo ofrece una vista espectacular, pero para llegar hay que superar pendientes notables por caminos boscosos y, una vez arriba, el paso es estrecho, de piedra irregular y no cuenta con barandillas de seguridad a los lados por lo que no es apto para personas con mucho vértigo. Para llegar hasta arriba hay que seguir las indicaciones que están perfectamente señalizadas.

Para disfrutar de la monumentalidad del acueducto con total comodidad y de forma segura, la mejor opción es realizar el paseo corto entre los pinos hasta la gran explanada que se abre a los pies del acueducto. Desde abajo, la perspectiva de sus dos pisos de arcadas romanas es sencillamente espectacular.

En el recinto también hay mesitas y bancos de picnic.

Hay la posibilidad de hacer visitas guiadas. El Ayuntamiento de Tarragona, a través del Museo de Historia de Tarragona (MHT) y la oficina de turismo, organiza de forma periódica visitas guiadas oficiales al Acueducto de Les Ferreres. Suelen programarse especialmente durante los meses de primavera y verano, o coincidiendo con eventos culturales clave de la ciudad (como el famoso festival romano Tarraco Viva, que se celebra cada año en mayo). Son rutas muy completas donde un historiador o arqueólogo explica en detalle la ingeniería romana, cómo traían el agua a la ciudad y la gestión del parque eco-histórico. Puedes consultar el calendario y reservar plaza en la web oficial de turismo de Tarragona o en las taquillas de los monumentos del centro. También es posible realizarla de forma privada contratando un guía oficial de turismo de Cataluña a través de las agencias locales de Tarragona.

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Espero que te ayude a planificar tu visita a esta bonita ciudad, si es así o tienes alguna duda déjame tu comentario

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