DIARIO DE VIAJE: BALI EN 15 DÍAS (incluyo hoteles, restaurantes y distribución de los días)

CON NUSA PENIDA Y GILI TRAWANGAN

Itinerario

Aquí os pongo cómo distribuimos las noches y luego os iré poniendo el itinerario que hicimos día a día.

Distribución de las noches: – 2 noches en Nusa Dua – 2 noches en Sanur – 2 noches en Nusa Penida – 4 noches en Ubud – 4 noches en Gili Trawangan – 1 noche en Seminyak en villa con piscina privada.

Día 1: Llegada a Denpasar y traslado a Nusa Dua

Muy buena impresión del país y sobre todo de la amabilidad de su gente.

Llegamos al aeropuerto de Denpasar, Ngurah Rai, a las 17:30 procedentes de España y con escala en Doha. La documentación requerida para entrar en Bali, es decir en Indonesia, es que tu pasaporte tenga una duración de más de 6 meses y tengas billete de salida del país. No hay que pagar nada si tu estancia es de 30 días o menos, si quisieras estar más, tendrías que dirigirte al mostrador de “Visa on arrival” y allí te explicarían los trámites a seguir y te cobrarían $35.

Después de los trámites de inmigración y recogida de equipaje salimos y vimos al que iba a ser nuestro conductor y guía, Madé, con un cartelito con nuestros nombres. Os cuento algo sobre los nombres tradicionales en Bali, al primer hijo, ya sea niño o niña, le ponen siempre Wayan, al segundo Madé, al tercero Nyoman y al cuarto Ketut. A este nombre anteponen I, si es niño y Ni si es niña, por ejemplo, mi nombre sería Ni Nyoman, suena bien. Detrás del nombre que le corresponda por orden de nacimiento le ponen el nombre propio que quieran, por ejemplo I Made Stefano. Dicho esto, sigo … Nos presentamos y él nos dio un cálido recibimiento. Es un chico joven muy simpático, de momento no habla español aunque quiere aprender, pero bueno, como nos defendemos en inglés, preferimos esa opción para ahorrarnos un dinerillo frente al precio que tienen los conductores que hablan español. Salimos hacia Nusa Dua, más concretamente, hacia Benoa beach donde estaba nuestro hotel, el Sol Benoa Bali. La distancia era corta, unos 15 kms, pero el tráfico era bastante intenso, así que tardamos unos 35 minutos en llegar. Al llegar al hotel nos despedimos de Madé hasta el día siguiente por la tarde para hacer una excursión de medio día. En el hotel nos recibieron como solo los asiáticos, en especial, los balineses hacen, con esa gran sonrisa y juntando las palmas de las manos a la altura del pecho mientras inclinan levemente la cabeza a la par que nos ofrecían unas toallitas húmedas para refrescarnos y una bebida de bienvenida El hotel nos gustó mucho, está a pie de playa y además nos hicieron un upgrade a una habitación superior que era enorme, hasta tenía dos baños.

En la habitación había una publicidad de la cena romántica en la playa que organizaban y como estaba muy bien de precio, $30 por persona, decidimos reservarla para la noche siguiente. Descansamos un rato, nos duchamos, nos arreglamos y cogimos un taxi para ir a cenar a Bali Collection, podríamos haber ido caminando porque está a unos 20 minutos, pero con el cansancio del viaje no nos apetecía mucho caminar. Bali Collection es un complejo al aire libre donde hay un montón de tiendas y restaurantes. Allí hicimos nuestras primeras compras en una tienda que se llama Bali Art, donde hay un poco de todo, desde souvenirs a ropa y todo de calidad. Allí me compré el primer pareo o sarong, prenda imprescindible en Bali, y me gustó porque no era el clásico trozo de tela que luego no sabes cómo ponerte, este estaba confeccionado con unas pinzas en la cintura y unas tiras para cruzártelo y que te quedase como una falda. No volví a verlos así durante todo el viaje. Mi chico se compró una camisa negra de lino muy chula y nada cara. Después entramos en una farmacia, Guardian, las hay por todo el país y además de productos farmacéuticos tienen también champús, cremas y cosméticos de marcas que hay aquí y más baratos, así que si se te olvida algo no hay problema. Cenamos al aire libre en el restaurante Coco Bistro, todo muy rico y muy bien de precio y antes de volver al hotel entramos en un supermercado para comprar bebidas para el día siguiente. Regresamos al hotel en taxi y nos fuimos a dormir pronto porque después del viaje tan largo, lo necesitábamos.

Día 2: Mañana de playa y excursión por la tarde a Padang padang y Templo Uluwatu

Un día muy completo y ver el atardecer en el Templo Uluwatu fue algo inolvidable. La cena romántica puso el broche de oro a un día perfecto.

Pasamos toda la mañana disfrutando del hotel, con sus bonitos jardines y pequeños templos y de la playa. Es bonita, pero hay que reconocer que espectacular no es, sobre todo porque tienes que caminar un montón para lograr bañarte porque la marea suele estar muy baja en esa zona. Aún así, tiene algo especial, como magia. El paisaje que veíamos paseando por la orilla era de total tranquilidad, mar en calma, embarcaciones típicas balinesas de pesca ancladas, cometas ondeando en el cielo y pequeños templos flanqueando ambos lados de la bahía, se respiraba tranquilidad. Después del pseudo baño en el mar, nos dimos un chapuzón en la piscina y comimos pronto en el restaurante de playa del hotel para estar a las 14:30 en punto en el lobby porque venía Madé a recogernos.

HOTEL MELIA NUSA DUA

La primera parada fue en la playa de Padang Padang que está a unos 40 minutos en coche desde el hotel, al otro lado de la península de Bukit. No quería perderme esta playa porque fue en la que se rodó “Come, reza, ama”, pero a parte de esto, la playa es muy bonita, arena blanca y mar turquesa haciendo un contraste espectacular. La bajada es a través de una estrecha escalera y se paga una pequeña entrada. No nos bañamos porque no íbamos en plan de baño ni llevábamos ropa adecuada, pero si tenéis tiempo, creo que merece la pena ir a pasar un día en esa playa. Se paga una pequeña entrada, 0.58€

Después volvimos al coche y en sólo 10 minutos llegamos al acantilado y Templo de Uluwatu para ver desde allí la puesta de sol y ver un espectáculo de danza Kecak. El Templo Uluwatu, situado en el borde de un acantilado de 75 metros de altura es una verdadera preciosidad, especialmente en la puesta de sol. El templo es hindú y está dedicado al dios Rudra, el dios hindú de las tormentas y los vientos. El nombre significa Ulu (borde) Watu (acantilado rocoso) y según la tradición, la roca sobre la que se ubica es parte de la nave petrificada de Dewi Danu, la diosa del agua. La zona del templo está habitada por monos que te roban en cuanto te descuidas, así que hay que tener mucho cuidado de no llevar nada que te puedan quitar como gafas, sombreros o gorras. La mochila o bolso bien agarrado y no llevar nada de comida dentro porque la huelen y van a por ella. Después de hacer un montón de fotos nos dirigimos a la zona donde hacen el espectáculo de danza Kecak. El espectáculo es al aire libre, en el anfiteatro y también hay que pagar una entrada, 7€. Personalmente creo que es un poco aburrido, pero bueno son cosas que hay que ver y además durante el espectáculo disfrutas de un atardecer precioso.

Después nos fuimos directamente hacia el hotel porque teníamos reservada la cena romántica, nos hubiera gustado quedarnos a cenar en Jimbarán, pero decidimos hacerlo el último día cuando regresáramos de Gili. Nada más llegar nos acercamos a la playa para ver si ya tenían preparada la mesa para la cena y ya estaba, así que nos duchamos y nos pusimos guapos y fuimos a cenar. Vimos un sendero hecho en la arena con flores y flanqueado con antorchas que conducía hasta una pequeña carpa bajo la cual estaba nuestra mesa perfectamente decorada y con un par de camareros a los lados.

La cena fue perfecta, el ambiente, la comida, el vino y el servicio siempre atento. Después tomamos una copa en el bar del hotel y nos fuimos a dormir, al día siguiente nos cambiábamos de hotel, nos íbamos a Sanur.

Día 3: Traslado a Sanur

Sanur nos gustó, es una zona muy tranquila, tiene de todo y no está masificada.

Nos levantamos sin prisas y fuimos a desayunar. Sobre las 11 hicimos el check out y Madé nos llevó a nuestro hotel en Sanur, el Puri Satrian. Al llegar nos dijeron que la habitación no estaba preparada todavía así que dejamos el equipaje en recepción y nos fuimos a dar una vuelta. El hotel está muy bien situado, en la misma playa y por el otro lado da a la calle principal, Jalan Cenara, que está llena de tiendas y restaurantes. Estuvimos callejeando, vimos primero tiendas y luego el mercado de artesanías, que aunque es un poco más caro, al menos es precio fijo y no tienes que regatear. Compramos una cometa y banderas balinesas, ya sabéis, esas largas que en el extremos superior se curvan y caen un poco, las hay por todas partes y de todos los colores, a mí me gustan mucho y aquí ya sea en el jardín o en la terraza quedan muy vistosas. Las largas valían unos 3€ y las pequeñas, de 1 metro, no llegaban al euro.

CALLEJEANDO POR SANUR

Vimos también muchos locales de masajes, todos tenían una lista en la puerta con los diferentes tipos de masajes que ofrecían, de pies, piernas, hombros y cuello, cuerpo entero, exfoliantes, etc y todos a muy buen precio. Como nos habían dicho que seguramente la habitación no estaría preparada hasta las 15:00 decidimos comer para en cuanto nos dieran la habitación, irnos a la playa. Comimos en el Warung Ketut, los warung son pequeños restaurantes de comida tradicional, sin lujos pero muy bien de precio. Probamos los dos platos típicos, el Nasi Goreng y el Mia Goreng, son básicamente lo mismo pero el principal ingrediente del Nasi Goreng es el arroz y el del Mia Goreng son los fideos finos o noodles. El arroz o los fideos se mezclan con verduras y pollo o seafood, encima llevan un huevo frito y viene acompañado de los satay, que son unas brochetas de pollo y unos chips de gambas. Es un plato muy completo y muy económico y no necesitas más para una comida.

NASI GORENG

Para acompañar, la riquísima y fresquita cerveza local, Bintang. Está fabricada en Indonesia y su nombre significa “Estrella”. La sirven en dos tamaños, la de tercio y otra botella de 600 ml. Tienes que pedir small o large Bintang. Nosotros pedíamos una large para los dos y normalmente repetíamos.

Después compramos en un supermercado agua y refrescos para tener en la habitación. Volvimos al hotel, la habitación ya estaba preparada y nos acompañó hasta ella uno de los botones. Las habitaciones se distribuyen en varios edificios de dos alturas. El botones nos iba explicando las diferentes áreas del hotel. Pasamos por un edificio que era la zona VIP y tenía piscina privada, muy bonita pero no daba a la playa. Luego atravesamos preciosos jardines con figuras balinesas hasta llegar a la piscina principal que estaba frente al mar y justo en el edificio de al lado estaba nuestra habitación, así que muy bien situada. Preferimos una habitación en el piso bajo para no tener que estar subiendo escaleras y mucho mejor porque tenía un pequeño porche con mesa y sillas que daba directamente a la piscina. Nos pusimos la ropa de baño y salimos. La playa del hotel es bastante estrecha y a esas horas el mar ya había retrocedido bastante, así que nos tuvimos que dar el baño en la piscina. Al día siguiente descubriríamos que hasta las 14:00 más o menos, te puedes bañar en el mar sin problemas, pero a partir de esa hora, baja la marea y ya no hay quien se moje más que los tobillos.

Después de pasar la tarde relajados al sol y bañándonos, nos duchamos y arreglamos para ir a cenar. El hotel tiene un restaurante muy bonito justo a la orilla del mar, echamos un ojo a los precios pensando en cenar allí, pero nos pareció caro para los precios de Bali. No es que fuera excesivamente caro, tenía precios europeos, pero una vez que estás allí y te acostumbras a los precios locales, aquello te parece desorbitado, así que desechamos la idea y decidimos salir a la calle principal en busca de restaurante. Vimos uno que nos gustó y estaba justo en frente del hotel, el Tropical calle Jl Cenara. Decidimos cenar allí porque tenían un plato que tenía muchas ganas de probar, el Chilli Crab, que como su propio nombre indica en un cangrejo enorme, tipo buey de mar, cocinado en salsa más o menos picante según elijas. Yo ya lo había probado en Singapur y me había gustado mucho así que estaba deseando probar qué tal lo hacían en Bali. Lo primero que me trajeron fue un babero gigante para que no me manchase el vestido y el cangrejo estaba riquísimo, incluso superó al de Singapur y muchísimo más barato, la cena de los dos con cervezas salió por unos 30€.

RESTAURANTE TROPICAL – CHILLI CRAB

Después tomamos una copa en una terracita enfrente del restaurante y nos fuimos a descansar.

Día 4: Sanur

Día de relax y descanso incluyendo un estupendo masaje balinés. Reservamos el día de hoy para descansar en la playa. Me llamaron la atención las embarcaciones típicas, son muy curiosas.

TÍPICAS EMBARCACIONES BALINESAS EN LA PLAYA DE SANUR

Como ya dije antes, la playa del hotel es estrecha, pero hasta las 14:00 que bajó la marea, pudimos bañarnos en el mar sin problemas, el agua calentita y muy tranquila. A la hora de la comida dimos un paseo por la playa buscando un restaurante pues hay infinidad en lo que podríamos llamar, paseo marítimo, todos con terracitas muy agradables dando a la playa. Nos decidimos por uno que se llamaba Retro Beach Bar, está saliendo del hotel por la playa a la derecha un poco más adelante, cerca del hotel Mercure.

Comimos un cóctel de gambas y una especie de mariscada muy rica y muy barata, unos 10€ por persona. El problema surgió cuando fuimos a pagar, no aceptaban tarjetas ni otra moneda y no llevábamos rupias, menos mal que se ofrecieron a ir a cambiar por nosotros.

RETRO BEACH BAR

Luego seguimos paseando por la playa, mejor dicho por el semi paseo marítimo y enseguida llegamos al hotel Mercure. Me pareció que tenía bastante buena pinta y la playa me gustó mucho más porque era bastante más ancha, eso sí, está un poco más lejos de la calle de los restaurantes, aunque a distancia caminable.

SANUR PLAYA HOTEL MERCURE

Volvimos a la playa de nuestro hotel a descansar un poco en la tumbona y de paso busqué en Tripadvisor un buen local para irnos a dar un masaje. Encontré uno cerca con buenas opiniones, el Leha-Leha, llamé y me dieron cita para las 18:00, se ofrecieron a venir a buscarnos en coche, pero estaba tan cerca que dije que no. Sobre las 17:45 fuimos hacia el spa. Por si estáis en ese hotel y queréis ir, según sales del hotel por la calle principal, giras a la izquierda, en la curva, a la derecha y como a 150 metros, en la acera de la izquierda, está el local. Se tarda 5 minutos en llegar paseando. Cuando entramos nos recibieron muy amablemente y nos ofrecieron la carta de masajes para que eligiéramos. Escogimos el masaje tradicional balinés, 1h valía 10€ y 1h30 14€ así que por la diferencia elegimos el de 1h30. Nos invitaron a sentarnos en un hall muy bien decorado, nos ofrecieron un té frío y nos mostraron los aceites holísticos con los que dan el masaje, jazmín, té verde y frangipani para que seleccionásemos uno, yo sin pensarlo elegí el de frangipani porque es mi flor favorita. Nos condujeron al piso superior porque es donde tienen las cabinas dobles para los masajes en pareja.

LEHA-LEHA MASSAGES SPA SANUR, BALI

El masaje en sí estuvo fenomenal y todo alrededor limpio e higiénico. Si no te quieres ir con el aceite puesto, te puedes duchar allí mismo porque te proporcionan todo lo necesario, gel, champú, crema, secador, toalla, aunque dicen que es mejor esperar un rato para ducharte para que así actúen los aceites y el masaje sea más efectivo. Esa noche cenamos en Bobby’s un restaurante que está también en el paseo marítimo cerca del hotel. Tomamos también una mariscada (a mi es que no me gusta mucho la carne) y la cena de los dos no llegó a 40€. Estaba todo muy rico, aconsejo este local.

BOBBY’S BAR PLAYA DE SANUR, BALI

Luego fuimos a tomar la copa al Bamboo Bar & Lounge, que está también en el paseo marítimo. Está bien decorado y tiene música animada. Nos fuimos a dormir, al día siguiente nos íbamos pronto a Nusa Penida en barco.

Día 5: Traslado a Nusa Penida y excursión de mediodía.

Primera excursión en Nusa Penida: Angel’s Billabong, Kelingking Beach y Crystal Bay

Made, nuestro conductor se había encargado de conseguirnos los billetes para el barco hacia Nusa Penida y nos salió por unos $14 por persona cada trayecto y estaba incluido el traslado desde el hotel. Había varios horarios para escoger, pero elegimos el de las 8 am para que así nos diera tiempo de ver parte de la isla ya que solo íbamos a estar 2 días. El barco o fast boat, salía del puerto de Sanur así que nos pillaba muy cerquita, pero aún así no hubiéramos podido ir caminando porque esta como a 10 minutos en coche y además cargando con el equipaje, por lo que nos vino muy bien tener el traslado incluido. Hay varias empresas que realizan este trayecto, la nuestra era El Rey Junior. Elegimos esta porque hace el trayecto directo y tarda 1 hora, mientras que otras paran en Nusa Ceningan, mejor dicho, en una plataforma frente a la isla donde te tienen esperando hasta que llegan más botes y pierdes un montón de tiempo, así que asegúrate si vas a ir, que sea directo. El puerto de Sanur no es tal, es como un paseo en la orilla del mar donde cada empresa de botes tiene su chiringuito, buscamos el de El Rey, entregamos el papel con la reserva, nos dieron la tarjeta de embarque y nos etiquetaron las maletas, que acto seguido las subieron a un carromato a la espera de que llegase el barco. Hasta entonces, nos invitaron a sentarnos en unas sillas de plástico dentro del chiringuito, bueno, al menos, estábamos a la sombra.

PUERTO SANUR, BALI

Cuando el barco llegó, nos dirigieron a él caminando por la arena hasta la orilla, así que recomiendo llevar chanclas, hubo que embarcar con los vaivenes de las olas, mojándonos, así que recomiendo ir en traje de baño y antes de subir te hacían echar lo que llevases de calzado en un cubo al que iban a parar sandalias, chanclas, deportivas de todo el mundo, juntos y revueltos, así que aconsejo llevar una bolsita para meter tu calzado y guardártelo en la mochila o bolso.

EMBARCANDO HACIA NUSA PENIDA, BALI

El destino final del barco era Nusa Lembongan y hacía parada en Nusa Penida. Nusa Ceningan, Nusa Lembongan y Nusa Penida, son tres islitas que están enfrente de Sanur y pertenecen a Bali, de ellas Nusa Penida es la mayor. El viaje fue muy agradable y hubo un momento que aminoró la velocidad porque estaba pasando un bandada de delfines. Enseguida empezamos a ver las costas de Nusa Penida. Hay varios puertos en la isla y cada naviera llega a uno. Nosotros elegimos este porque era el que estaba más cerca del hotel que habíamos reservado. Más que puerto, era un pequeño embarcadero en medio de la nada, menos mal que había muchos conductores esperando. Hablé con uno de ellos y acordamos el precio tanto para el traslado al hotel (7€), como para luego hacer el tour por la isla (15€ medio día y 25€ día completo). Habíamos reservado el hotel en la zona de Crystal Bay porque nos pareció que era la mejor playa de la isla, ya que por otras zonas, a pesar de que los hoteles estaban en la orilla del mar, no tenían playa sino un muro al mar, así que elegimos esta zona porque aunque los hoteles no están justo en la playa, están a un corto paseo y al menos hay playa de arena. Tardamos unos 20 minutos en llegar por una carretera bastante mala, con mucho bache y cuestas pronunciadas. Por cierto, esta isla no es para recorrerla en bici, como mucho en moto y aún así no lo aconsejo, mejor en coche. El hotel era el Crystal Bay pool view bungalows, que está junto con el resto de los hoteles de la zona en una pequeña aldea de Mahaloka Valley, rodeado de frondosa vegetación, la verdad es que el sitio es muy auténtico. Es un hotel pequeñito de 6 cabañas o bungalows, restaurante al aire libre y piscina. Nos recibió el chico que se encarga del hotel, Made (sí, otro Made). Muy majo y como bienvenida cogió un coco de una palmera, lo abrió y nos lo ofreció. Aunque era temprano nos dio la llave del bungalow sin problemas. Tanto el dormitorio como el baño estaban bien puestos, sin lujos, pero agradable y de buen tamaño, más que bien para el precio $25 habitación doble por día.

CRYSTAL BAY VIEW POOL BUNGALOWS – NUSA PENIDA, BALI

Dejamos las cosas y salimos porque el conductor nos estaba esperando para nuestro primer recorrido por la isla. Para ese día planificamos hacer la zona más próxima al hotel, la parte oeste de la isla, Angel’s Billabong, Kelingking beach y para finalizar la playa de Crystal bay.

Lo que íbamos viendo por el camino eran pequeñas aldeas y hoteles tipo bungalow dispersos, nada de grandes ciudades, esto es, precisamente el atractivo de esta isla. Nuestra primera parada fue Angel’s Billabong y tardamos alrededor de 1h, si se pudiera ir en barca sería mucho menos tiempo, pero por carretera hay que dar mucho rodeo para llegar.

ANGELS BILLABONG BROKEN BEACH
ANGEL’S BILLABONG & BROKEN BEACH – NUSA PENIDA, BALI

Angel’s Billabong es una formación rocosa espectacular en el borde de un acantilado. Se forman piscinas naturales en las que puedes bañarte, pero solo si la marea está baja. Después continuamos subiendo para ver Broken beach, una especie de puente que se ha formado en la roca por la erosión. Dicen que desde aquí se pueden ver Mantas Raya, pero no vimos ninguna.

Luego seguimos hacia Kelingking beach, tardamos unos 30 minutos en llegar y para mi es, sin duda, el lugar más bello de la isla.

KELINGKING BEACH – NUSA PENIDA, BALI

También es conocida como Tiranosaurio o T Rex porque su forma se parece a la cabeza de este tipo de dinosaurios. Hay empinadas y peligrosas escaleras para bajar a la playa y también hay carteles que te avisan que el baño está prohibido por las fuertes corrientes, así que mejor no bajar y contemplar el precioso paisaje desde el mirador. No hay que pagar entrada.

Finalizada la visita regresamos al hotel y nos fuimos paseando a la playa para darnos un bañito y ver la puesta de sol, que según dicen, Crystal Bay beach es el mejor sitio para verla. Nos equivocamos de camino y dimos más vuelta de la necesaria, pero por fin llegamos. La playa de Crystal Bay, está bien, pero tampoco es espectacular, hablamos con uno de los chicos que pululaba por allí para informarnos para hacer snorkel al día siguiente si nos daba tiempo al volver de la excursión y luego nos bañamos. Nos sentamos tranquilamente en la arena para ver la puesta de sol, pero unos nubarrones negros no permitieron que la pudiésemos ver en todo su esplendor.

CRYSTAL BAY BEACH – NUSA PENIDA, BALI

Regresamos al hotel, esta vez por el buen camino y disfrutamos viendo la flora y fauna de alrededor. La frondosa vegetación de toda la zona es tipo selva tropical.

CRYSTAL BAY

Cenamos en el hotel porque no había ningún otro sitio donde escoger. No tenían mucha variedad, pero la comida era rica y barata. El restaurante lo cerraban a las 20:30 y luego ya no había nada más que hacer, así que decidimos darnos un baño en la piscina, se puede usar de noche siempre que no hagas mucho ruido. Enseguida tuvimos que volver a la habitación porque estalló una tormenta impresionante, así que, a dormir.

Día 6: Nusa Penida. Costa este

Diamond Beach, Atuh beach, Thousand Islands Viewpoint, Crystal Bay Beach.

Después de la tempestad llega la calma y tras la tormenta de la noche anterior, amaneció un precioso día soleado. Fuimos a desayunar y preguntamos a Madé que problema había porque no teníamos wifi, nos dijo, mirando hacia arriba, que había caído un rayo en la antena y que la estaban reparando. Miramos a la montaña de enfrente y efectivamente, vimos la antena y a un señor subido a ella que la estaba reparando. Mientras desayunábamos nos dimos cuenta que el paraíso también tiene sus fallos, por un lado, esta isla está en la ruta de aproximación al aeropuerto de Ngurah Rai, con lo cual el ruido de aviones era frecuente, pasaban justo por encima de nosotros y por otro lado, están ampliando el hotel por detrás de la piscina y también había ruido de las obras. Menos mal que nos íbamos de excursión y para cuando regresásemos los obreros ya se habrían ido. Los planes eran recorrer la parte este de la isla. El conductor estuvo puntual, pero nada más salir se quedó atorada una rueda del coche en el fango y él no tenía mucha idea de cómo sacarla, así que tras darle algunos consejos, dimos una vuelta por allí para hacer tiempo e hicimos algunas fotos. Nos fijamos en cosas que no habíamos visto el día anterior, por ejemplo, un pequeño cementerio lleno de pequeños templitos que debían de ser las tumbas, la típica casa balinesa que consta de varias dependencias todas en edificios separados dentro del mismo recinto, por un lado el pequeño edificio del dormitorio que además suele ser común para todos los miembros de la familia, por otro lado la cocina, por otro el aseo y lo que nunca puede faltar es el pequeño templo al que todos los días ponen ofrendas. Estas consisten en unas pequeñas cestitas en las que ponen flores y hasta alimentos y unas varillas de incienso. Vimos a una mujer que llevaba una cesta grande llena de pequeñas cestitas y las iba repartiendo, en el templo, en la entrada de la casa, en los pequeños templitos que hay por el camino, etc. De hecho tienes que tener cuidado de no pisarlas porque las ponen por todas partes. Cuando volvimos, el conductor seguía tratando de resolver el problema y por fin nos estaba haciendo caso de poner maderas o piedras bajo la rueda, pero para ello estaba utilizando el gato para levantarla. Bueno el caso es que al final logró sacar el coche y empezamos el recorrido.

CYSTAL BAY NUSA PENIDA BALI
ALDEA CRYSTAL BAY EN NUSA PENIDA BALI

La primera parada fue en Diamond Beach, una playa preciosa en el extremo oriental de la isla y a la que se puede acceder desde hace poco tiempo. Tiene escaleras para bajar, pero la marea estaba alta y prácticamente cubría la playa, así que no era para nada recomendable bajar.

DIAMOND BEACH – NUSA PENIDA, BALI

Allí mismo, siguiendo un camino que salía del mirador, está Atuh Beach, otra de las playas que estaba en nuestro recorrido y una de las más famosas de Nusa Pedida. También tenía un mirador con un chiringuito o warung y unas escaleras para bajar hasta la playa, pero dado que el mar seguía bravo, decidimos quedarnos tomando algo en el chiringuito y disfrutando del paisaje. Por el contrario que Diamond Beach, que está totalmente virgen, Atuh Beach está más preparada con tumbonas y sombrillas y puedes ir a pasar el día tranquilamente.

De allí nos fuimos a Thousand Islands View Point, que aunque está al lado, hay que dar un rodeo de 30 minutos para llegar por carretera. Se paga una pequeña entrada, pero no llega a 1€. Bajas por una ladera hasta un punto en el que ves un montón de pequeñas islitas. Se llegan a ver las playas de Diamond Beach y Atuh Beach, pero no se puede acceder a ellas desde aquí.

THOUSAND ISLANDS – NUSA PENIDA, BALI

Íbamos a continuar hacia el interior de la isla para ver Teletubbies Hill, pero comenzó a llover y decidimos volver al hotel y comer en la playa. Crystal Bay Beach tiene varios chiringuitos con comida y bebida aunque son bastante rústicos. Nos sentamos en una mesa bajo una sombrilla que estaba a la orilla de un riachuelo que desemboca en la playa y comenzamos a mirar la carta. Cuál sería nuestra sorpresa cuando vemos que viene a atendernos un señor de un chiringuito del otro lado del riachuelo. El pobre hombre tenía que estar cruzándolo todo el tiempo para atender las mesas.

CRYSTAL BAY BEACH

A pesar del aspecto del chiringuito, no se comía mal y además era muy económico. No volvimos a ver al chico con el que habíamos hablado para hacer snorkel, así que como además estaba para ponerse a llover en cualquier momento, decidimos no hacerlo y alquilamos unas tumbonas para descansar un rato en la playa. Ese día tampoco hubo suerte con la puesta de sol, es más, tuvimos que salir corriendo de la playa porque se levantó un vendaval acompañado de lluvia, que de allí al hotel, nos calamos. Casi no podemos salir a cenar del diluvio que estaba cayendo y por supuesto, seguíamos sin wifi. No tuvimos más remedio que irnos pronto a la habitación y aprovechamos para preparar el equipaje porque al día siguiente volvíamos a Bali, más concretamente a Ubud.

Día 7: Vuelta a Bali y traslado a Ubud.

Ubud es un pueblo con mucho encanto, tiendas chic, galerías de arte, cafés y restaurantes coquetos … la pena es que empieza a estar masificado.

El día amaneció con un sol espléndido. Nos levantamos temprano porque teníamos que estar en el puerto a las 8. Esta vez salimos del puerto de Toya Pakeh, que por lo menos tenía más infraestructura que el otro al que llegamos. Después de hacer el checkin desayunamos en uno de los chiringuitos que había porque no nos había dado tiempo de desayunar en el hotel.

TOYA PAKEH HARBOUR – NUSA PENIDA, BALI

Gran parte del recorrido fuimos viendo el majestuoso volcán Agung, el monte más alto de Bali y que como seguramente recordaréis entró en erupción por última vez en enero de 2019.

VOLCÁN AGUNG – BALI

Entre unas cosas y otras llegamos a Sanur sobre las 11. El billete del fast boat incluía también el traslado a tu hotel, pero nos dijeron que tendríamos que esperar la llegada de más barcos y como no queríamos perder más tiempo, optamos por coger un taxi. Tardamos como 1h porque había bastante tráfico y se hizo un poco pesado. Por fin llegamos al hotel, habíamos reservado el Kebun Indha Bungalows, nos gustó sobre todo porque estando cerca de la calle principal, está apartado del ruido y el jaleo de Ubud. Es un poco difícil encontrarlo porque hay que entrar por un callejón peatonal, un pasillo que aun lado tiene alguna vivienda y el hotel y al otro un arrozal, por cierto por las noches menudo escándalo montaban las ranas. Las habitaciones tienen la típica decoración balinesa y tiene también una pequeña piscina rodeada de bonitos y frondosos jardines. Los empleados muy amables, como siempre.

KEBUN INDAH HOTEL – UBUD, BALI

Dejamos las cosas y nos fuimos a dar una vuelta. Caminamos por la calle principal viendo tiendas, pequeños cafés, restaurantes … Paramos a comer en el Café Wayan cerca del Monkey Forest, que aconsejo porque está en un jardín muy bonito y es económico y luego seguimos paseando hasta llegar al Ubud Market, un montón de puestos y tiendas con de todo, artesanía, ropa, cuadros, etc y donde hay que regatear a fondo. Después entramos al Palacio de Ubud, la entrada es libre y merece la pena verlo.

PALACIO REAL DE UBUD, BALI

A continuación entramos en el Lotus Garden, donde está el Templo Sarawasti, también llamado Templo del Agua y el estanque de lotos. Es súper bonito. La entrada es gratuita. 

LOTUS GARDEN – UBUD, BALI

Al lado está el Café Lotus, que nos gustó y decidimos ir a cenar allí. Volvimos al hotel y nos dimos un bañito en la piscina antes de arreglarnos para salir a cenar. Nos habíamos bajado una app, Grab, que es tipo Uber y la idea era ir al restaurante con ellos, porque es un paseo de más de 20 minutos, pero después de solicitarlo, nos llamó el conductor para decirnos que no podía ser porque no les dejaban entrar en el centro, así que tuvimos que ir caminando. El Café Lotus es super chulo, al borde del estanque de lotos. Cenamos un rico Seafood Rijsttafel, uno de los platos típicos de Bali. Su nombre viene del holandés, de la época de la colonización, pero ya se ha asimilado a la cultura balinesa. Consiste, en este caso, en una variedad de pescados y mariscos combinados con arroz. Si no os gusta el picante, acordaos de pedir siempre los platos “no spicy” La comida muy buena, es un poco caro, eso sí, pero merece la pena. Nos tomamos allí mismo un cocktail y volvimos paseando al hotel.

RIJSTTAFEL – CAFÉ LOTUS – UBUD, BALI

Tampoco queríamos acostarnos muy tarde porque al día siguiente habíamos quedado pronto con Madé para hacer nuestra primera excursión por el interior. Por cierto deciros que el mejor sitio para hacer base para ver lo más importante de Bali, es Ubud.

Día 8: Batuan, Goa Gajah, Pura Tirta Empul, Arrozales Tagallalang, Ubud

Muy buena primera impresión de nuestro primer día conociendo el interior de Bali y como guinda, un estupendo masaje con baño floral

RUTA 1 DESDE UBUD

A las 7 en punto nos recoge Made en el hotel para empezar el recorrido del día. El primer sitio que visitamos fue una típica casa balinesa en Batuan.

TÍPICA CASA BALINESA – BATUAN, BALI

La casas se componen de un recinto donde hay varios pequeños edificios en forma de cabañitas, cada uno destinado a un propósito, uno es el comedor, otro el dormitorio, otro la cocina, otro el baño, un espacio para los animales domésticos y por supuesto en ninguna puede faltar el pequeño templo en el que cada día depositan ofrendas y encienden incienso. Quizá haya quien crea que esta visita es una turistada, pero es curioso ver su forma de vida.

A continuación seguimos hacia Goa Gajah en Bedulu, a solo 10 minutos. Compramos las entradas en la taquilla y bajamos las escaleras que conducen al templo. Es una cueva dedicada al dios hindú Ganesha que se caracteriza por tener cabeza de elefante. Se cree que esta cueva es del siglo XI, pero fue descubierta por arqueólogos holandeses en 1923. En su interior, que es muy pequeño se encuentra una figura de Ganesha, pero sin duda, lo más llamativo es su entrada, “La boca del demonio” una caverna de piedra con una figura demoniaca esculpida  cuya boca es la entrada a la cueva. La verdad es que impresiona, pero se cree que lo que realmente se pretendía era mantener alejados a los malos espíritus.

Pero Goa Gajah, es más que esta cueva. En el recinto se encuentran también dos piscinas o fuentes de purificación, una para mujeres y otra para hombres y están decoradas con 6 figuras de mujeres con cántaros por los que corre el agua, que representan los ríos sagrados de India. También encontramos unos jardines de cuento de hadas con lianas, musgo, árboles centenarios con enorme raíces y frondosa vegetación que invitan a recorrerlos lentamente, con calma, disfrutando del momento.

JARDINES DEL TEMPLO GOA GAJAH – BEDULU, BALI

Para la visita necesitarás un pareo o sarong, como para la mayoría de los templos, por ello te recomiendo que metas uno en tu maleta o te compres uno allí al llegar, son preciosos y muy baratos (4€) y así evitarás el tener que ponerte el que te suelen prestar a la entrada que estará usado por más personas. Es muy recomendable hacer esta visita a primera hora de la mañana para evitar los grupos de turistas. La entrada cuesta alrededor de 3€ los adultos y 1.50€ los niños.

De allí fuimos al Pura Tirta Empul, o Templo del Agua Bendita, en Manukaya, cerca de la ciudad de Tampaksiring a unos 20 minutos. Pura significa templo, por lo que veremos esta palabra en los nombres de todos los templos de Bali.

Este templo tiene un manantial que los balineses consideran que es agua sagrada, por ello, realizan en él su ritual de purificación. Se cree que estos manantiales sagrados fueron creados por el dios Indra y que tienen propiedades curativas. El nombre proviene de esta fuente subterránea.

PURA TIRTA EMPUL – MANUKAYA, BALI

El templo está dedicado al dios hindú Vishnu, dios del agua, creador y protector del universo y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El complejo del templo está dividido en tres secciones, patio exterior, central e interior. Lo primero que vemos al llegar son unos exuberantes jardines, a continuación pasamos la impresionante “candi bentar” o puerta del templo, tras la que encontramos el patio exterior, un gran patio amurallado, a continuación hay otra puerta que nos conduce al patio central donde están las dos piscinas de agua sagrada donde se realizan los rituales purificadores. Los peregrinos acuden primero a orar ante un altar y luego se sumergen en las aguas de la piscina que tiene 13 caños. Van pasando uno a uno juntando las manos e inclinándose ante el agua para purificarse, excepto los dos últimos que solo se utilizan en los rituales funerarios. Detrás está el pario interior, un lugar mucho más tranquilo donde la gente va a rezar. Aquí está el gran manantial de agua que alimenta las piscinas depurativas, se puede ver incluso el agua borboteando en el fondo.

Como en el resto de los templos, es obligatorio el uso del sarong a la cintura. La entrada nos costó alrededor de 1€ y tardamos unos 40 minutos en visitarlo.

Seguimos hacia Kintamani (50′) para ver el lago y el volcán Batur. Este volcán continúa en activo. El volcán y el lago que lo rodea, se encuentran dentro del crater de otro volcán anterior de nada menos que 10kms de diámetro. Para los que les gusten las caminatas, os diré que se puede subir al borde del crater del volcán Batur y se tarda aproximadamente 2,30 desde el poblado Toya Bungkah que está a orillas del lago. El lago está formado por aguas termales, por lo que también se encuentran allí varias piscinas para tomar las aguas.

VOLCÁN Y LAGO BATUR

Al otro lado del lago, frente al volcán, está el pueblo Trunyan, famoso por sus peculiares ritos funerarios. Cuando una persona fallece, en lugar de enterrarlo, lo depositan bajo un gran árbol y lo dejan allí al aire libre hasta que solo queda el esqueleto, piensan que así los difuntos están más cerca de ellos. Pero no creáis que se depositan bajo cualquier árbol del pueblo, no, esto se realiza en un cementerio al aire libre al que se llega tras un corto paseo en barca. Los cuerpos se colocan en estructuras de bambú al pie de un árbol, un baniano, cuando las estructuras están llenas, los cuerpos más antiguos se trasladan a un osario y los cráneos se depositan en un altar de piedra. No se conoce muy bien el origen de estos ritos funerarios, hay quien dice que era porque había una lucha por el gran Baniano y los jefes pensaron que de esta forma no se acercarían. También hay otra teoría que dice que se hace para evitar las incineraciones porque estas provocarían la ira del volcán. Este particular cementerio se puede visitar, pero parece ser que a los trunyanenses no les gusta nada la presencia de turistas, así que mejor evitarlo.

Aprovechamos para comer en uno de los muchos restaurantes con vistas espectaculares ubicados en la carretera que bordea la zona.

Consejo: las mejores vistas las tendrás desde Jalan Raya Penelokan y las terrazas de sus restaurantes.

De allí nos fuimos a Tegallalang, las terrazas de arroz, a 45 minutos del volcán. Este es uno de los sitios más turísticos del Bali rural. La entrada es también muy baratita, algo menos de 1€.

TEGALLALANG, BALI

Están situadas en un valle y lo que más llama la atención son sus perfectos escalones. Son un claro ejemplo del sistema subak, sistema de riego balinés. Los arrozales se formaban alrededor de templos de agua y los sacerdotes intervenían en la distribución de esta. Se puede recorrer los campos para hacerte fotos, pero no hay mucho más que hablar de este lugar, tan solo admirarlo.

Después dimos una vuelta por Ubud, hay tiendas con mucho encanto y también visitamos el mercadillo, donde compramos artesanía, pareos, recuerdos para la familia, etc, regateando todo, por supuesto.

A las 18:30 teníamos cita en un spa que nos había recomendado Madé, Venezia Day Spa (Jl Monkey Forest Street), supongo que ellos se llevan comisión, pero a mi no me importa si está bien y el precio es adecuado. Nos costó unos $15, masaje de cuerpo entero 1h más baño de flores y nos sirvieron también un ginger tea, así que lo considero muy bien de precio. El masaje estuvo genial y luego nos dimos el bañito de flores, salimos de allí como nuevos.

Volvimos al hotel, nos arreglamos y salimos a cenar, esta vez fuimos al Warung Citta Ovest, un restaurante muy pequeñito especializado en pasta y pizza, no es que me guste mucho este tipo de comida, pero ya apetecía cambiar de sabores y tengo que reconocer que todo estaba buenísimo.

Día 9: Danza tradicional en Batubulan, Semarapura (Palacio Real de Klunkung, Palacio Kertha Gosa), Templo Goa Lawah o templo de los murciélagos, Pura Madre Besakih

El día no ha tenido desperdicio, muy completo y sorprendente

RUTA 2 DESDE UBUD

Comenzamos el día asistiendo a un espectáculo de danza tradicional balinesa en Batubulan, a 20 minutos de Ubud. Esta vez asistimos a la danza de Barong.

LA DANZA BARONG & KRISS

Es la Danza más popular y famosa de Bali. Se trata de una batalla entre el bien “Barong’’, y el mal ‘’Rangda’’ (La bruja). Barong es una extraña criatura, mitad perro de lanas, mitad león, bajo la cual hay dos hombre que la manejan. Barong y Rangda luchan utilizando sus poderes mágicos, pero cuando las cosas van mal para Barong, sus seguidores empuñan sus krisses (espadas) y se lanzan al ataque de Rangda.

Haciendo uso de sus poderes mágicos, esta les sume en un estado de trance y los hombres intentan suicidarse con sus krisses. Finalmente, un sacerdote (un Pemangku) hace las ceremonias, para poner fin al trance de los bailarines, y debe sacrificarse un pollo para aniquilar a los espíritus del mal.

El espectáculo dura unos 50 minutos y nos costó alrededor de $10. Merece la pena y nos ayuda a entender la cultura balinesa.

Seguimos hacia Semarapura (30′) donde visitamos el Palacio Real de Klungkung, parcialmente destruido por los holandeses.

SEMARAPURA – PALACIO REAL KLUNGKUNG – KERTAH GOSA, BALI

El Palacio de Justicia, Kertha Gosa, una pequeña joya que parece que flota en un lago construido en el siglo XVII. Era la corte de justicia donde el rey se reunía con el pueblo para tratar alguna cuestión que requiriese justicia basada en las leyes antiguas, representadas en las pinturas que decoran el pabellón central. Como por ejemplo, esta que describe el castigo a aplicar a las personas que cometieran incesto.

También encontramos un  museo donde se encuentran expuestas pertenencias y fotografías de los reyes de Klungkung.

Seguimos 10 kms más y llegamos al Pura Goa Lawah o la Cueva de los Murciélagos, que está en la costa.

PURA GOA LAWAH – PENSINGGAHAM, BALI

Consiste en un complejo construido alrededor de la abertura de una cueva habitada por cientos de murciélagos. Es frecuente ver lugareños orando y presentando sus ofrendas. Made nos contó que se dice que la cueva está conectada con varios puntos de la isla, entre otros con el volcán Agung y que cuando este entró en erupción en 1963, se vio salir humo y cenizas por la cueva y eso que está a más de 30 kms.

Desde luego es un templo muy original e impresiona ver tantos murciélagos juntos.

Seguimos nuestra ruta hacia el Templo Madre Besakih a 1h aproximadamente, pero antes paramos a comer en un restaurante (lo siento, pero no recuerdo el nombre) con unas vistas impresionantes a los arrozales. En el restaurante tenían como mascota a este simpático murciélago.

Por cierto, comentaros que es normal que inviten a comer un plato de arroz a los conductores cuando llevan clientes, digo lo mismo que con las comisiones, con tal de que este bien de precio y calidad, esto no me importa en absoluto, es más, me parece bien.

Llegamos al Templo Madre Besakih sobre las 16:00, cierran a las 18:00 por lo que teníamos 2 horas para verlo. La entrada cuesta poco más de 3€

TEMPLO MADRE BESAKIH, BALI

Este templo es el más sagrado de Bali y también el más grande. Se encuentra en la ladera del volcán Monte Agung, pero cuando este entró en erupción no le afectó. El complejo está formado, nada menos, por 22 templos, la mayoría están reconstruidos porque el terremoto de 1917 los destruyó, sin embargo, la erupción en 1963 del volcán Monte Agung no le dañó, lo que los lugareños interpretaron como un hecho milagroso. El principal es el Pura Penetaran Agung, con forma piramidal, distribuido en terrazas escalonadas cuya finalidad es llevar al espíritu hacia arriba, cerca de la montaña sagrada. El templo está dedicado a tres dioses hindúes, Shiva, Brahma y Vishnu.

Llaman la atención las pagodas balinesas o merus, completamente diferentes a otras pagodas que habíamos visto en otros países asiáticos. Estas son estructuras de madera con tejados de paja oscura y siempre tienen que tener un número impar de de tejados, más altas cuanto más importancia tenga la deidad a la que están dedicadas. La subida a los diferentes niveles cuesta, pero cuando llegas al último, el esfuerzo queda compensado por las vistas espectaculares que se contemplan. Nos llamó la atención ver la esvástica en las pagodas. Madé nos explicó que a diferencia del símbolo nazi, aquí la cruz aparece recta, no inclinada y representa los cuatro puntos cardinales representando así la estabilidad. La palabra esvástica viene del sánscrito y significaría algo así como la conducción al bienestar. También simboliza los 4 elementos, fuego, tierra, agua y aire. Este templo nos encantó.

Consejo: nada más llegar al recinto del Templo, os saldrán al paso muchos chicos que quieren hacer de guías y cobrarte por ello, claro. Si vais con vuestro propio guía, él se encargará de ahuyentarlos, pero si vais solos y no os interesa contratarlo, lo mejor es que hagáis como que no entendéis y ya está.

Volvimos a Ubud y esa noche cenamos otra vez en el Café Lotus, nos gustó el Seafood Rijsttafel y si algo nos gusta no nos importa repetir.

Día 10: Pura Ulun Danau Batran, Lagos Gemelos, cascada Git Git, Templo Taman Ayun, Luwak Cofee, Templo Tanah Lot

Fue el día que más kilómetros hicimos, pero sin duda valió la pena

RUTA 3 DESDE UBUD

Nos recoge Made tempranito y vamos a ver uno de los templos que más ilusión me hacía conocer, el Pura Ulun Danu Bratan, a 1h de Ubud hacia el norte. Este templo está en el lago Bratan y a los pies del volcán Batur. También es conocido como el templo flotante. Fue construido hace 350 años en honor de la diosa del lago Dewi Danu. Este lago es la principal fuente de agua de Bali.

TEMPLO ULUN DANU BRATAN, BALI

Estuvimos un buen rato disfrutando de la preciosa vista y haciendo fotos. Para mi, este templo tiene algo mágico, deseaba conocerlo desde hace mucho, cuando veía las postales típicas de Bali y, desde luego, no me ha decepcionado. La entrada cuesta unos 4€. Mejor no visitarlo en fin de semana porque suele estar masificado.

Siguiente parada, Cascada Git Git, a 14 kms (20′).

CASCADA GIT GIT, BALI

Se accede a ella bajando una larga escalera y lo malo es subirla luego, pero el esfuerzo merece totalmente la pena. Esta cascada es una de las más bonitas de Bali. Tiene 40m de caída y es sencillamente preciosa. La vegetación alrededor de la cascada es espectacular como también lo es la piscina que forma, donde además, te puedes bañar.

Continuamos hacia los lagos gemelos, Buyan y Tamblingan que están a solo 5 kms, unos 10′. Realmente no sé por qué los llaman gemelos, porque uno es más grande que el otro. Lo más curioso, es que eran un solo lago hasta que en 1808 y como resultado de una erupción volcánica, ahora los separa una frondosa lengua de tierra.

LAGOS GEMELOS, BALI

Merece la pena la parada aquí, el paisaje es francamente bonito y además había unos cuantos monos jugueteando por allí, fue divertido observarles.

Tras algo más de 1 hora de viaje, llegamos a nuestra siguiente parada al sur de la isla, cerca de Megwi, el Pura Taman Ayun o Templo del hermoso jardín, construido a comienzos del siglo XVII y dedicado a la familia real. Está situado en un recinto rodeado de un foso en el que destacan sus exóticos jardines y estanques. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2012.

TEMPLO TAMAN AYUN – MEGWI, BALI

Se entra por un puentecito que cruza el estanque y conduce a otra de las preciosas puertas “candi bentar” por la que entramos al patio exterior del templo y tras atravesar unos preciosos jardines y otra bonita puerta se llega al recinto sagrado al que no está permitida la entrada y hay que admirarlo desde el otro lado del foso. Lo primero que vemos son los pabellones para las reuniones con bajos de madera labrada y techos de paja. A continuación vemos un conjunto de merus, las preciosas torres-pagodas, de diferentes niveles.  

MERUS TAMAN AYUN – MENGWI, BALI

La entrada vale algo más de 1€ y está abierto todos los días excepto el Nyepi day, ¿sabéis que es? Es el día del silencio, una celebración hindú que se celebra principalmente en Bali y da paso al Año Nuevo Saka. Durante este día hay que dedicarse a la meditación y al mundo interior y para no distraerse de ello, no se puede salir, conducir, ver la tele, oir música, ni siquiera comer. Las calles, normalmente llenas de coches, se quedan vacías y solo está permitido circular a los servicios de emergencias. Da igual que seas hindú o no, o que seas turista, si este día estás en Bali, no podrás salir del hotel, aunque dentro de él sí podrás hacer lo que quieras.

Y de aquí nos fuimos a un sitio muy especial, la granja de agroturismo Sari Amerta (27′) donde vamos a probar el café Luwak, LUWAK KOPI o café KK, el café más caro del mundo. Os preguntaréis qué tiene este café para ser tan caro, pues enseguida os lo explico, es el café que se elabora con los granos de café que los luwaks han comido y han expulsado entre sus excrementos. Lo primero que vimos al entrar en la granja fue las jaulas donde están los luwaks, unos animales con aspecto entre zorro y gato y de carácter agresivo. A estos animalitos les encanta comer la bayas del café, lo descubrieron al ver sus excrementos ya que los granos de café no se digieren y por lo tanto se eliminan enteros, también descubrieron que los luwaks tienen el don de elegir el café cuando está en su momento óptimo de madurez y solo comen los que están en su punto. Las encimas que se encuentran en el aparato digestivo de los luwaks hacen que los granos de café pierdan amargor y cafeína, por lo que el resultado es un café más suave que ni siquiera necesita azúcar, pero sin perder el aroma y el sabor intenso. Una vez los luwaks expulsan los granos, se recogen, se lavan, se sigue el proceso normal de pelado y tueste y tras molerlo ya está listo para ponerlo en la cafetera.

LUWAK COFEE – CAFÉ CACA, BALI

Tengo que decir que me gustó y efectivamente no hizo falta ponerle azúcar para que tuviera un sabor dulce y nada de amargor. El kilo de este café puede llegar a costar hasta 900€ porque hay muy poca producción y una taza del Luwak Coffee en los lugares selectos de Estados Unidos o Europa donde se puede encontrar, vale unos 70€ así que estamos de suerte por poder probarlo por solo 4€, caro para un café, pero asumible para darte el gusto. Un pequeño lujo que la mayoría solo podemos permitirnos en Bali.

Queríamos ver la puesta de sol en Tanah Lot, así que fuimos para allá, está a solo 5 minutos.

PURA TANAH LOT

Junto con el Ulun Danu Bratan, este era el templo que más ganas tenía de conocer de Bali, quizá por el hecho de que está en el mar, que me encanta. Como era pronto para la puesta y aún no habíamos comido, aprovechamos para hacerlo en uno de los restaurantes que hay dentro del recinto del templo, aunque ya era casi la merienda.

La entrada al recinto es por un gran pórtico adornado por bailarinas balinesas, después encontramos un pasillo repleto de puestos de artesanías, souvenirs y restaurantes y al final de él otra puerta “candi bentar” que da acceso a la cuesta que conduce a la orilla del mar y al templo. Tanah Lot significa “Tierra en el mar”. Fue construido en una roca en el siglo XVI por iniciativa de un sacerdote. Según cuenta la tradición en su recorrido por la costa sur de Bali, encontró este islote y quedó prendado hasta tal punto que se asentó en él. Los pescadores que lo vieron, le llevaron regalos y entonces él les encargó la construcción de un templo en el lugar para la adoración de los dioses del mar. Se cree que este templo está protegido por serpientes que habitan bajo las aguas.

Tanah Lot tiene un gran atractivo en cualquier momento del día, pero especialmente al atardecer es cuando las luces y las sombras producidas por el sol desapareciendo tras la roca, lo perfilan como apenas una silueta, una majestuosa silueta. Es realmente mágico.

TANAH LOT, BALI

Después de quedarnos hechizados contemplándolo un buen rato, volvimos al hotel y esa noche cenamos en Three Monkeys, el local es bonito, tiene un pequeño estanque y un comedor en una terraza trasera con vistas a un pequeño campo de arroz. Bien de precio y muy rico todo.

THREE MONKEYS UBUD

Nos fuimos pronto a dormir porque al día siguiente había que madrugar, nos trasladábamos a las islas Gili, más concretamente a Gili Trawangan donde estaríamos 4 noches para descansar y relajarnos.

Día 11: Islas Gili – Gili Trawangan (Lombok)

Gili T, una isla llena de sorpresas

TRASLADO A PADANGBAY PARA EMBARCAR HACIA GILI TRAWANGAN

A las 7 habíamos quedado con la empresa del fast boat, Elkajaya para que nos recogieran, ya que el precio incluye el traslado desde el hotel al muelle de Padangbai, de donde sale el barco hacia las Gili. Le habíamos preguntado el primer día a Madé cómo hacer la reserva para el barco y él se ofreció a tramitarnoslo. Os digo lo mismo que antes, seguramente se llevará comisión, pero el precio que nos dio era el que habíamos visto en varias agencias de Ubud, así que sin problemas y más fácil para nosotros (25€ por persona y trayecto)

Nos empezamos a poner nerviosos porque eran ya las 7:30h y no habían aparecido. El barco salía a las 9h y sabíamos que se tardaba aproximadamente 1 hora en llegar. Enviamos un whatsapp a Madé que a su vez se puso en contacto con la empresa y nos tranquilizó diciéndonos que iban con retraso, pero que estaban a punto de llegar. Efectivamente el minibus de Elkajaya Fast Boat llegó a los pocos minutos y pudimos llegar a tiempo de embarcar.

Hicimos una especie de facturación de las maletas y cuando llegó el barco, ellos se encargaron de cargar todos los equipajes. Al igual que cuando fuimos a Nusa Penida, no permiten subir al barco calzado y te señalan un cubo para que lo eches allí junto con el de los demás pasajeros, así que si no te apetece que tus zapatos, zapatillas o chanclas viajen en esas condiciones, te aconsejo llevar una bolsita para guardarlos en tu bolso o mochila.

TRASLADO PADANGBAI – GILI TRAWANGAN

La travesía duró unas 2h30′. Fue buena, de vez en cuando algún salto con la consiguiente ducha del agua del mar que entraba por las ventanillas, pero resultaba incluso agradable y los paisajes que íbamos viendo eran muy bonitos, pequeños islotes y lo mejor, las vistas del volcán Monte Agung.

Y qué bonitas las vistas cuando nos aproximábamos a la isla, mar turquesa, arena blanca, aquello era como el paraíso. La llegada fue cuando menos curiosa. Primera sorpresa, no hay muelle, por lo que desembarcas en la propia playa. La tripulación te ayuda a bajar, pero con los movimientos del barco con las olas, lo más normal es que te mojes hasta la cintura, así que vete preparado con algo de ropa ligerita y si es el propio bañador, mejor.   

GILI TRAWANGAN, LOMBOK

PODÉIS ENCONTRAR MÁS INFORMACIÓN SOBRE LAS ISLAS GILI EN EL APARTADO “ISLAS GILI” DENTRO DE INDONESIA

Los botes llegan a la costa este, a lo que se puede considerar el pueblo o “downtown”, esta es la zona más concurrida, más bien masificada y la que más hoteles, restaurantes y sitios de copas tiene. Nuestro hotel estaba en la costa norte, menos masificada y más tranquila, pero con algunas pegas que luego os contaré.

Segunda sorpresa, no hay transporte motorizado, están prohibidos por ley, olvídate de taxis, tuk tuks, ni nada parecido. Los únicos medios de transporte que hay allí son tus propios pies, bicicletas y carros tirados por caballos. Como llevábamos maletones y nuestro hotel no estaba en esa zona, optamos por el carro. Casi no cabíamos las maletas y nosotros dos así que el traslado al hotel fue bastante incómodo, menos mal que el trayecto era corto.

Y llegamos al hotel Alam Gili, nos gustó mucho. Las habitaciones eran bungalows distribuidos en un jardín bien cuidado y frente a la playa. A la entrada estaba el pequeño edificio de la recepción y el restaurante con mesas en la propia arena.

HOTEL ALAM GILI – GILI TRAWANGAN, LOMBOK

El bungalow era muy bonito, típica construcción balinesa y bien amueblado, sobre todo el porche me encantó. Enseguida le vi dos pegas, una que las ventanas no tenían cristales, solo una malla que estaba rota por algunos sitios, lo que facilitaría la entrada de mosquitos y demás fauna y otra, que el baño era semi exterior, la ducha no tenía techo, lo que puede resultar muy atractivo en principio, eso de ducharte viendo el cielo azul o las estrellas, pero que práctico no es, más bichos que pueden entrar y no digamos si llueve … pero bueno, pensé, pedimos en recepción un repelente de insectos y ya está, por lo demás el hotel es muy bonito y nos ha salido bien de precio, 60€ que para ser las Gili, no está nada mal.

Dejamos las maletas, nos pusimos el traje de baño y salimos a la playa, aunque lo primero que hicimos fue comer, allí mismo, en el restaurante del hotel. La comida era buena y el precio también. A pesar de que había leído que en las Gili comer era más caro que en Bali, no notamos demasiada diferencia.

Después de comer, ya directos a la playa que con el calor que hacía lo que más nos apetecía era un bañito en el mar. Tercera sorpresa, la playa no era como la que habíamos visto al desembarcar, esta estaba llena de trozos grandes de coral, algunos muy grandes que cuando intentabas meterte en el mar te hacían polvo los pies y no nos habíamos llevado escarpines … ERROR!!! Fuimos a una tienda de buceo que había cerca del hotel y los tenían sí, pero a un precio desorbitado, así que nos tuvimos que arreglar como pudimos. Mi chico llevaba unas sandalias de esas que van sujetas al pie y son acuáticas, así que él no tenía problemas, pero yo no podía ponerme las suyas porque se me salían, solución???, que el pobre me tenía que meter y sacar del agua a caballito, jajaja. Una vez dentro ya no había problema, había arena, lo conflitivo era entrar y salir, así que si vais, no olvidéis llevaros calzado de agua.

GILI TRAWANGAN PLAYA COSTA NORTE

Bueno pues después de que por fin conseguimos darnos un estupendo baño en el mar,  (si os estáis preguntando algo que yo siempre hago cuando planeo ir a una playa, ¿temperatura del agua? Os diré que estaba buenísima, ni fría, ni caldo, una temperatura muy agradable), nos pedimos unas cervecitas Bintang y esperamos la puesta de sol sentados en la playa. Os puedo asegurar que los atardeceres de Gili Trawangan son de los más bonitos que he visto y al fondo se ve la costa de Bali y su impresionante volcán Agung.

ATARDECERES EN GILI TRAWANGAN, LOMBOK

No sabíamos donde cenar, porque por los alrededores solo veíamos hotelitos, pero bueno, comenzamos a caminar por la orilla de la playa y tercera sorpresa, no había alumbrado, menos mal que llevábamos los móviles, consejo, si vais es muy recomendable que metáis una linterna en la maleta.  Encontramos el restaurante Casa Bonita, muy rico todo y bien de precio aunque es verdad que aquí notamos los precios algo más elevados que en Bali, pero barato en cualquier caso. Tenía una terraza muy agradable y además había unas plataformas de madera y en cada una de ellas una mesa, digamos que eran como pequeños reservados. Allí mismo nos tomamos nuestro gin tonic, porque ambiente nocturno en esa zona, nada en absoluto. Pero aún nos esperaba la cuarta sorpresa al llegar al hotel, entro en el baño de la habitación y adivinad qué me encontré, UN ESCORPIÓN, sí, sí, como lo leéis, un escorpión. Salí disparada a la recepción que por suerte había un chico de guardia, él no hablaba casi inglés, pero se lo expliqué como pude y vino a sacarlo. Esa noche ya no dormí tranquila.

Día 12: Gili Trawangan

A la mañana siguiente fuimos a recepción a preguntar si tenían habitaciones con baños cerrados. Nos dijeron que no, pero nos explicaron que ese animalito que nos habíamos encontrado era inofensivo y que en cualquier caso, si no íbamos a estar a gusto, por ellos no había problema en que nos cambíaramos de hotel. Nos quedaban 3 noches en la isla, así que no era cuestión de estar a disgusto …

Pues dicho y hecho, salimos y justo al lado vimos un hotel con buena pinta, el Villa Grassia, preguntamos precio y pedimos ver la habitación. Todo perfecto, habitación amplia, gran ventanal con cristales y baño cerrado. Era una construcción más moderna, no tan típica y las habitaciones no estaban en bungalows, bueno, se podría decir que eran bungalows adosados, porque estaban en una pasillo, una tras otra, todas en planta baja. La piscina era mucho mejor, tenía tumbonas en la playa y el precio era similar, así que a la media hora ya estábamos instalados.

HOTEL VILLA GRASIA – GILI TRAWANGAN, LOMBOK

Decidimos ir caminando a la playa de la costa este, donde habíamos llegado con el barco. Hay dos posibilidades, el caminito que va por la playa o el que va por el interior que es tipo selva y además se da más vuelta, así que decidimos ir por la playa. Tardamos 20 minutos en llegar al  “downtown” donde vimos un montón de tiendecitas, algún cajero automático y muchos restaurates.

DOWNTOWN GILI TRAWANGAN, LOMBOK

La playa, sin lugar a dudas, es mucho mejor, arena sin corales, pero sin embargo, con mucho más bullicio. Disfrutamos de un buen baño y volvimos a comer al restaurante del hotel que estaba muy bien y no era caro.

PLAYA COSTA ESTE GILI TRAWANGAN, LOMBOK

Por la tarde siesta en la playa, baño y atardecer. Volvimos a cenar al  Casa Bonita que esa noche tenía más ambiente y nos tomamos el gin tonic en una de las plataformas junto al mar, la verdad es que se estaba súper a gusto.

Días 13 y 14: Relax, playa y más playa.

Los siguientes dos días los pasamos tranquilamente en la playa. Habíamos pensado ir el último día a Gili Meno en el barco público para hacer snorkel, pero al final se nos hizo tarde y lo perdimos así que tuvimos que conformarnos con hacer snorkel en la playa que tampoco estuvo mal.

Día 15: Volvemos a Bali, Seminyak, Villa con piscina privada, especial última noche en Bali, Double Six Beach, Jimbaran, Ku De Ta y baño nocturno.

Yo tenía una villa en Bali, a los pies de un bonito arrozal …

A las 11:30 salía el fastboat hacia Bali, en el hotel nos llamaron a un coche de caballos o cidomo, para que viniera a buscarnos y otra vez el episodio de meter todo el equipaje en carro, un show!!! Yo os recomiendo que si lleváis mucho equipaje como nosotros, dejéis parte en el hotel donde os hayáis alojado antes de ir y luego volváis a recogerlo. En las Gili no hace falta mucha ropa y con un trolley o mochila pequeña os podéis arreglar 3 o 4 días y así no vais cargando.

Tuvimos que estar un rato esperando en una especie de “terminal” del fast boat, lo podéis ver en la foto, porque el barco venía con un poco de retraso. Al fin llegó, embarcamos y 2 horas más tarde estábamos de regreso en Padangbai.

GILI TRAWANGAN, LOMBOK

Tardamos más de 1h porque aunque eran 50 kms, el tráfico en Bali, según en qué zonas es terrible y atravesar el área de Denpasar y Kuta, es tremendo, por eso yo aconsejo la estancia en varias zonas de la isla dependiendo lo que vayas a visitar, porque si estás en el sur, por ejemplo y te tienes que mover desde allí por el país, pierdes mucho tiempo en traslados por el tráfico.

Aunque el precio del billete nos incluía tanto el traslado de ida como de vuelta, nos dijeron que teníamos que esperar media hora a que llegase otro barco que venía de Lombok. Como no queríamos perder tiempo, que ya era el último día, cogimos un taxi a Seminyak. La última noche nos íbamos a dar el lujo de pasarla en una villa con piscina privada (otro lujo que muchos solo nos podemos permitir en Bali)

Entrar en Bali Prime Villas es entrar en un remanso de paz.

BALI PRIME VILLAS – SEMINYAK, BALI

Las villas están situadas entre arrozales, cerca de Seminyak. La bienvenida fue como suele ser en Bali, sonrisa, inclinación de cabeza, toallita húmeda, un jugo y toda la amabilidad del mundo. En el momento del check in nos pidieron también que rellenásemos un papelito seleccionándolo que queríamos para desayunar y la hora a la que queríamos que nos lo llevaran porque nos explicaron que el desayuno se servía en la villa. Eso me gustó, empezaba bien la cosa. Después nos acompañaron a nuestra villa y bueno, sin palabras … La entrada era una gran puerta de madera enmarcada en una especie de arco de piedra, daba acceso al jardín privado. Según abrías la puerta lo primero que veías era una estatua de Buda sedente en piedra, y detrás empezaba el jardín propiamente dicho. Lo primero que vimos fue la piscina de agua cristalina, a su derecha un muro con que tres caños que lanzaban su agua dentro. Delante una tarima de madera con tejado a cuatro aguas típico balinés y un árbol Frangipani (mi flor preferida), al fondo una casita que intuíamos era el dormitorio, también con tejado balinés y a la izquierda un porche muy grande que hacía las funciones de cocina, comedor y salón. Todo estaba amueblado con un gusto exquisito y no le faltaba un detalle.  También había una estatua de Ganesha en piedra, ya sabéis el dios hindú con cabeza de elefante que es conocido por su poder para eliminar obstáculos y además es el dios de la abundancia.

BALI PRIME VILLAS JARDÍN – SEMINYAK, BALI

La puerta que hay en el porche da acceso al dormitorio, vestidor y baño.

El dormitorio bonito y completo, pero al fin y al cabo era de lo más normal, pero el baño … Qué maravilla de baño!!! Sí, era abierto, totalmente abierto y daba a los arrozales, pero en esta ocasión no encontramos ningún animalito.

BALI PRIME VILLAS DORMITORIO Y BAÑO – SEMINYAK, BALI

Nos costó 97€ una noche con desayuno, en qué otro lugar del mundo te puedes permitir una villa como esta y con piscina privada a este precio?

Pasamos el resto del día disfrutando de la villa y de la piscina, que al ser privada, te puedes bañar como quieras …

BALI PRIME VILLAS PISCINA PRIVADA – SEMINYAK, BALI

A eso de las 17:00 h nos fuimos a Double Six Beach, la playa de Seminyak, para ver la puesta de sol. Qué ambientazo ¡!! Había un montón de bares en la playa muy bien decorados con sombrillas balinesas y puffs de colores y casi todos tenían música en directo, así que no pudimos resistirnos a sentarnos en uno a tomar algo mientras veíamos la puesta de sol, yo en concreto un jugo de aguacate que estaba buenísimo.

Tengo que aclarar que en esta parte de la isla, las playas son apropiadas para el surf, pero no tanto para el baño por el fuerte oleaje.

Después nos fuimos a cenar a Jimbaran, que es un a aldea de pescadores, famosa porque al caer la tarde, su playa se llena de mesas donde sirven el pescado y marisco fresco que han pescado ese día. De entre todos los restaurantes que hay en la playa, elegimos el Made Bagus Café y acertamos de pleno. El local en sí no es nada lujoso, más bien muy sencillo, pero la comida estaba riquísima y tirado de precio. Según llegas tienes que ir a la parte de atrás del restaurante, que tienen una especie de pescadería, eliges lo que quieres, te lo pesan, te dicen el precio, luego te lo cocinan y te lo sirven en la mesa. Nosotros cenamos un menú que incluía ostras, gambones plancha, un pescado enorme tipo gallo, unas satay (brochetas) de pollo y verduras y nos salió por unos 40€ los dos. Cenar en la misma playa con el mar enfrente no tiene precio, pero tan cerca estábamos de la orilla que al final de la cena tuvimos que cambiarnos de sitio porque el agua nos llegaba ya a los pies.

DOUBLE SIX BEACH, JIMBARAN, KU DE TA – BALI

Después de cenar volvimos a Seminyak para tomar una copa en el famoso Ku De Ta, el local más internacional de Bali. Puedes ir a comer, a ver la puesta de sol, a cenar o a tomar una copa. Barato no es, sus precios son también internacionales, por lo que vimos, cenar dos personas te puede salir por más de 100€ y la copa nos costó 9€ cada una, precio de aquí, pero caro para allí, eso sí, la copa también fue con vistas al mar en unas comodísimas camas balinesas.

Y de fin de fiesta cuando llegamos a la villa nos dimos un chapuzón en la piscina, había que aprovechar porque al día siguiente nos íbamos.

HASTA PRONTO BALI, YA OCUPAS UN HUEQUECITO EN NUESTO CORAZÓN!!!

CONCLUSIÓN:

Bali es un país que merece muchísimo la pena. Tiene mucho que ver, es económico, la gente es encantadora y encima puedes permitirte ciertos lujos…. Lo recomiendo totalmente

Podéis ver el vídeo sobre este viaje pulsando sobre la foto aquí abajo ¬

Por Los Viajes de Gema

Viajera incansable ... Los Viajes de Gema nació con la intención de ayudar a todos los viajeros a planificar sus viajes. No pretendo hacer un reportaje de cada lugar que visito, sino ofrecerte información para que puedas planificar el tuyo, días necesarios, qué da tiempo de ver cada día, qué documentación necesitas, hoteles, restaurantes y todo aquello que pueda ser práctico, anécdotas, curiosidades y consejos... y si eres de los que no viajan, podrás conocer buena parte del mundo desde tu sofá. BUEN VIAJE!!!

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